El caso que conmocionó a Comodoro Rivadavia por el fallecimiento de Ángel Nicolás López, de apenas cuatro años, ha dado un vuelco inesperado en las últimas horas
La incorporación de estudios histopatológicos al expediente judicial sugiere una nueva hipótesis que contradice parcialmente los hallazgos de la autopsia preliminar, obligando al Ministerio Público Fiscal a revisar la estrategia de acusación.
La neumonía como posible detonante del deceso
Según fuentes vinculadas a la investigación, los nuevos informes médicos indican que la causa del fallecimiento habría sido una neumonía, cuadro que derivó en una falla cerebral por hipoxia. Este dato científico introduce una complejidad técnica al caso, ya que inicialmente el cuerpo médico forense había detectado más de 20 lesiones internas en el cráneo del menor.
Si bien la hipótesis de la violencia y los golpes no ha sido descartada, este origen biológico del edema cerebral obliga a los investigadores a determinar si la patología infecciosa fue el factor determinante. Desde la Fiscalía confirmaron que se encuentran reevaluando la plataforma fáctica, aunque aclararon que esto no exime de responsabilidad a los detenidos.
De homicidio a abandono de persona: el cambio de carátula
El giro en la evidencia científica podría derivar en una readecuación de la figura penal. Si se confirma que Ángel murió por una enfermedad no tratada, la causa podría desplazarse de «homicidio» a «abandonos de persona seguido de muerte». El reproche jurídico se centraría entonces en la omisión de cuidados, bajo la premisa de que el niño padeció el cuadro durante días sin recibir asistencia médica.
Este paso procesal es vital para evitar futuras nulidades en el juicio. La justicia busca establecer si la conducta de los adultos responsables constituye una negligencia criminal al ignorar un estado de salud tan severo, lo que mantiene la gravedad del hecho pero bajo parámetros legales distintos al impacto directo.
Situación procesal de los detenidos y próximos pasos
Actualmente, Mariela Altamirano (madre del niño) cumple prisión preventiva por homicidio agravado por el vínculo, mientras que su pareja, Maicol González, se encuentra alojado en la Alcaidía de Comodoro Rivadavia por homicidio simple. Ambos permanecen privados de su libertad por disposición del juez Alejandro Soñis.
El historial clínico del Hospital Regional será la pieza clave para determinar si existieron señales de alerta desestimadas en el hogar. En caso de confirmarse la preeminencia de la infección pulmonar, el Ministerio Público Fiscal de Chubut deberá solicitar una nueva audiencia para formalizar los cambios en la acusación y ajustar la estrategia ante la contradicción de los informes periciales.
