La villa balnearia de Playa Unión atraviesa horas de incertidumbre y vigilancia extrema
Este viernes, la combinación de intensos vientos del sector sur y una marea en ascenso provocó un avance agresivo del océano sobre la línea de costa, obligando a las autoridades de Rawson a desplegar un operativo de emergencia para proteger a los vecinos y evitar incidentes en las zonas más vulnerables.
Operativo preventivo y restricciones al tránsito
Ante el riesgo inminente, el Municipio de Rawson decidió interrumpir la circulación en los sectores más críticos de la costanera. Personal de Tránsito, Obras Públicas, Ambiente y la Policía del Chubut trabajan de manera conjunta para garantizar que nadie se acerque a los puntos donde el oleaje golpea con mayor fuerza.
Aunque el agua no logró alcanzar la avenida principal en las primeras horas, el impacto en las defensas costeras fue evidente. «La recomendación es no circular ni acercarse al sector comprometido», advirtieron desde las fuerzas de seguridad, poniendo énfasis en que la presencia de curiosos dificulta las tareas de prevención y pone en peligro la integridad física de las personas.
La noche del viernes: un escenario de máxima alerta
El momento de mayor dramatismo se vivió durante la tarde, pero la preocupación no terminó allí. El secretario de Ambiente municipal, Miguel Larrauri, quien supervisó las tareas en el lugar, confirmó que el monitoreo continuará de forma ininterrumpida debido a que se espera un nuevo pico de marea alta durante la madrugada.
«Por ahora no hay mayores problemas estructurales, pero hay que estar atentos porque esta noche también se espera un oleaje importante», señaló el funcionario. La vulnerabilidad de la costa frente a la erosión quedó una vez más al desnudo, exponiendo la fragilidad de una zona que sufre el desgaste de cada temporal.
Un reclamo histórico: la urgencia de las obras de defensa
Este nuevo episodio de marejadas reavivó el malestar y la preocupación de los residentes locales, quienes ven cómo el mar gana terreno año tras año. Larrauri subrayó que la solución definitiva depende de la ejecución de proyectos de infraestructura que ya han sido licitados pero que aún no se materializan.
“La obra es necesaria y los vecinos están sumamente preocupados. Necesitamos este tipo de trabajos para evitar que el mar siga destruyendo la costa”, sentenció Larrauri. Mientras se espera que las condiciones climáticas mejoren, Playa Unión permanece en guardia, con la mirada puesta en un horizonte donde el mar parece no querer retroceder.
