Alerta en Chubut: adolescentes fingen desapariciones para ganar seguidores en redes.
La Policía del Chubut ha encendido las alarmas ante una tendencia preocupante que viene detectándose en los últimos meses: la simulación de desapariciones por parte de adolescentes con el único fin de ganar notoriedad y seguidores en plataformas digitales. Esta práctica irresponsable genera una movilización innecesaria de recursos y personal de seguridad que, bajo otros protocolos, deberían estar enfocados exclusivamente en la atención de casos de riesgo real.
La imposibilidad de la especulación policial
El subcomisario Patricio Rojas, titular de la División Búsqueda de Personas de Comodoro Rivadavia, explicó que la fuerza se enfrenta a un dilema complejo. Ante la denuncia de desaparición de un menor, los protocolos vigentes obligan a una respuesta inmediata, ya que la vulnerabilidad inherente a los adolescentes impide que los efectivos especulen sobre la veracidad del hecho. Según destacó Rojas, es imposible distinguir en las horas iniciales si se trata de un caso verídico o de un montaje destinado a la fama digital.
Casos extremos de exposición digital
El fenómeno alcanzó niveles insólitos en episodios recientes, donde menores han llegado a monitorear su propia búsqueda desde cuentas falsas. Un ejemplo de esto fue el caso de una adolescente de 14 años que, tras ser reportada como desaparecida, fue hallada en buen estado de salud luego de que se desplegara un operativo masivo. Posteriormente, se descubrió que mientras la policía trabajaba en el terreno, la joven transmitía el avance de las fuerzas de seguridad desde un perfil paralelo con el fin de aumentar su popularidad en redes sociales.
Salud mental y responsabilidad social
Más allá de las conductas vinculadas a la búsqueda de validación digital, las autoridades expresaron su preocupación por el incremento de desapariciones asociadas a cuadros de depresión y problemas de salud mental. La Policía remarcó que el abordaje de estos casos exige un esfuerzo adicional que excede la localización física, ya que requiere de una intervención psicológica sostenida. Ante este escenario, la fuerza instó a las familias a fomentar un uso más responsable de la tecnología y a mantener una supervisión activa sobre las actividades de los menores en el entorno virtual.
La gravedad de estas situaciones radica no solo en el despliegue de recursos públicos que podrían ser vitales para emergencias reales, sino también en el impacto emocional sobre las familias y la propia comunidad. La policía insistió en que cada denuncia será tratada con la máxima seriedad posible, independientemente de que se sospeche de una posible simulación, reafirmando que la prioridad absoluta sigue siendo la protección de la integridad física de cada habitante.
