Los registros de flujos de capital hacia la estructura productiva del país muestran un retroceso en el cuarto mes del año.
«La inversión bruta interna en Argentina registró una caída del 11,4% interanual en abril, medida en términos de volumen físico, según un estudio privado.»
En valores monetarios, el desembolso total se estimó en US$ 7.278 millones, lo que representa un 16,8% del Producto Bruto Interno medido de forma desestacionalizada. El sector de maquinaria y equipo lideró la baja con una contracción del 11,5%.
Desglose sectorial del equipamiento y la construcción
Los datos surgen del último informe de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM) elaborado por el Centro de Estudios Económicos de la consultora Orlando J Ferreres & Asociados, que procesó Agencia Noticias Argentinas.
El comportamiento hacia el interior de los principales bloques de inversión se distribuyó de la siguiente manera:
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Bienes durables de producción: Dentro de este rubro, la adquisición de equipos de origen nacional retrocedió un 12,6%, mientras que los bienes importados mostraron una disminución del 10,7%.
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Obra civil y edilicia: Por su parte, la inversión en el sector de la construcción volvió a terreno negativo con una caída del 11,2% anual, tras haber registrado una variación positiva en marzo.
El documento detalla que, en el primer cuatrimestre del año, la inversión acumulada en maquinaria y equipo refleja una contracción del 12,3%, mientras que la construcción acumula una baja del 2,3%.
Diagnóstico de las consultoras y factores limitantes
Respecto a las causas de este comportamiento, el informe técnico señala que “la inversión sigue mostrando un nivel inferior al que tenía durante 2025, y no se aprecian aún indicios que puedan anticipar una recuperación”.
Los analistas vinculan la baja en equipos durables con la baja performance de la industria, que opera con una utilización de la capacidad instalada muy reducida.
El impacto macro en los costos de obra: En cuanto a la construcción, el reporte atribuye las dificultades al “atraso cambiario, con insumos y salarios aumentando en línea con la inflación, mientras el dólar se mantiene estable”, lo que encarece los costos en moneda extranjera.
Para el corto plazo, se prevé que estos factores limitantes persistan, aunque se espera un posible impulso proveniente de los sectores de energía, minería y agro.
