Una polémica y drástica medida oficial promete cambiar para siempre la fisonomía de las carnicerías argentinas y los hábitos alimenticios de la población.
Ante el avance descontrolado de especies exóticas e invasoras, las autoridades han decidido habilitar un mercado paralelo que llevará platos exóticos directamente a las mesas familiares, desafiando la hegemonía de los cortes tradicionales.
Río Negro busca cambiar la ley para legalizar la venta de jabalí y guanaco
La matriz de consumo de proteínas en el sur argentino está a las puertas de una reforma histórica. El Poder Ejecutivo rionegrino estructuró una estrategia comercial inédita. La gran novedad es que Río Negro impulsará una campaña para vender “carnes salvajes” en todo su territorio, persiguiendo el firme objetivo de introducir formalmente al jabalí y al guanaco como alternativas proteicas viables frente al histórico e indiscutido consumo de vaca, pollo y cerdo.
La propuesta, diseñada bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Económico provincial conducido por Carlos Banacloy, será enviada de manera inminente a la Legislatura local. El propósito de la norma es modificar de raíz la actual Ley Provincial de Carnes para agilizar las habilitaciones de nuevos productores y plantas procesadoras. Esto permitirá que una actividad hoy restringida a la caza sanitaria regulatoria y al circuito informal mutre hacia un negocio legalizado, con cortes exhibidos en góndolas y platos destacados en menús gastronómicos. Para garantizar la seguridad alimentaria de la población y prevenir enfermedades graves como la triquinosis, el plan contempla un control sanitario estricto fiscalizado de forma conjunta por los municipios, la provincia y el SENASA. Asimismo, la medida mitigará el daño ambiental del jabalí europeo, considerado una plaga que destruye ecosistemas nativos y campos agrícolas.
Del guanaco barato en Santa Cruz a la carne de burro en Chubut
El fenómeno rionegrino no es un hecho aislado en el mapa nacional, sino que forma parte de una tendencia patagónica y litoraleña en plena expansión. En Santa Cruz, la venta de carne de guanaco en carnicerías ya es una realidad consolidada, comercializándose a precios significativamente más bajos que la carne vacuna para amortiguar el bolsillo social y contener la sobrepoblación del espécimen. Por su parte, la provincia de Corrientes avanza a paso firme en la edificación de un moderno frigorífico multiespecie destinado a la faena masiva de ciervos y chanchos salvajes, declarados plagas por destrozar los arrozales y atacar la fauna autóctona.
El norte de la Patagonia también aporta sus propios antecedentes extremos a esta reconversión comercial. Semanas atrás, la provincia de Chubut ejecutó con marcado éxito una innovadora prueba piloto en la localidad de Trelew, donde se autorizó y concretó la comercialización de cortes específicos, empanadas y embutidos elaborados íntegramente con carne de burro. Con estos proyectos en marcha, el mercado de carnes no tradicionales se consolida como una alternativa económica y ambiental frente a las crisis de las producciones ganaderas tradicionales.
