El agónico triunfo 3-1 contra Suiza en el tiempo suplementario desató festejos masivos en el centro comodorense
Pese al frío de la madrugada, caravanas de autos y miles de vecinos salieron a celebrar la clasificación antes del histórico cruce ante Inglaterra.
Locura y caravanas en el centro comodorense
Apenas el árbitro pitó el final de los 120 minutos de juego, Comodoro Rivadavia se transformó en un verdadero epicentro de fiesta nacional. Las calles del casco céntrico se inundaron de inmediato con miles de vecinos que desafiaron las bajas temperaturas para desatar un carnaval celeste y blanco que se prolongó durante horas.
Las banderas argentinas coparon cada esquina de las avenidas principales, mientras que las caravanas de autos colmaron los accesos con un ruidoso e incesante bocinazo que musicalizó la madrugada. Familias enteras, jóvenes y grandes salieron a festejar el trabajado pase a las semifinales del Mundial 2026, transformando el frío patagónico en calor popular y pura euforia colectiva.
Desahogo monumental y la mira puesta en Inglaterra
El desahogo de la hinchada comodorense estuvo justificado por la enorme carga dramática que tuvo el encuentro. Los goles de Alexis Mac Allister, Julián Álvarez y Lautaro Martínez para sellar el 3-1 definitivo en la prórroga ante Suiza encendieron la mecha de una pasión que promete incrementarse en los próximos días.
Tras haber dejado atrás los cuartos de final con una gran muestra de carácter, el equipo de Lionel Scaloni ya empieza a palpitar el clásico definitivo contra Inglaterra. La expectativa en la ciudad petrolera es total de cara al duelo del próximo miércoles, donde Comodoro y todo el país volverán a unirse para empujar a la Scaloneta hacia la gran final del mundo.
