Récord en seis años: El Banco Central realizó la segunda mayor compra de dólares del año y las reservas alcanzaron un nuevo máximo.
La autoridad monetaria absorbió US$447 millones en una sola jornada, capturando casi el 66% del volumen operado en el mercado. Gracias a esta fuerte intervención y al desembolso reciente del FMI, las arcas brutas treparon hasta los US$48.511 millones, consolidando el nivel más alto desde septiembre de 2019.
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) concretó este jueves una de sus intervenciones más agresivas en el Mercado Libre de Cambios en lo que va de 2026. La entidad monetaria adquirió un total de US$447 millones, capitalizando la fuerte oferta de divisas y absorbiendo cerca del 66% de los US$672 millones que se negociaron a lo largo de la rueda financiera.
A partir de este saldo comprador y del impacto positivo por la revaluación de otras monedas que componen los activos internacionales, las reservas brutas del organismo experimentaron un salto diario de US$644 millones. De esta manera, el stock total escaló hasta los US$48.511 millones, quebrando una marca histórica al alcanzar el valor más elevado registrado desde fines de septiembre de 2019.
Metas con el FMI y la evolución de las compras mes a mes
La millonaria compra de este jueves se posiciona como el segundo mejor resultado diario del año para la gestión del BCRA, quedando apenas por detrás del récord anotado el pasado 10 de abril, jornada en la que la institución se alzó con US$458 millones.
Con este desempeño, la autoridad monetaria acumula un saldo favorable de US$2.526 millones en mayo y estira el saldo positivo anual a los US$9.686 millones. Esta vertiginosa acumulación le permite al Gobierno cubrir el 96% de la meta anual original proyectada con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Cabe recordar que este exigente programa de recomposición se activó a principios de año luego de que el país incumpliera las metas pautadas para fines de 2025 debido a la fuerte dolarización de carteras propia del período electoral, desvío que fue disculpado por el organismo multilateral de crédito tras valorar el drástico cambio de rumbo en la política monetaria.
Flexibilización del cepo para el financiamiento corporativo
De forma complementaria al fortalecimiento de las arcas públicas —que esta semana también recibieron el ingreso de US$1.000 millones girados por el FMI tras la aprobación de la segunda revisión del acuerdo—, el directorio del Banco Central dio un nuevo paso hacia la normalización cambiaria.
Mediante la publicación de la Comunicación «A» 8442, el BCRA oficializó una flexibilización de las restricciones cambiarias para facilitar la cancelación de pasivos entre firmas de un mismo holding:
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Precancelación de deudas: Las empresas locales quedan habilitadas para precancelar deudas comerciales u operativas, tanto de origen local como externo.
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Aporte de casas matrices: El beneficio se activa cuando los fondos para afrontar los pagos son provistos y liquidados en el mercado de cambios por empresas controladoras o firmas pertenecientes al mismo grupo económico.
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Plazos obligatorios: Para gozar de este esquema de excepción, la operación cambiaria pertinente deberá ejecutarse dentro de un margen estricto de hasta 72 horas hábiles posteriores a la acreditación de las divisas en la cuenta de la firma local.
Aunque desde la conducción de la entidad insistieron en que el desarme del cepo remanente se gestionará de manera gradual y sin urgencias que comprometan la estabilidad macroeconómica, la medida representa un alivio regulatorio estratégico para agilizar el financiamiento y la estructura de capital de las grandes compañías que operan en el país.
