El primer cuatrimestre de 2026 cerró con cifras preocupantes para las arcas del Estado en materia de comercio exterior
Según un reciente informe técnico, los ingresos por derechos de exportación sufrieron un marcado retroceso, posicionándose como uno de los desempeños más bajos de los últimos años. Esta tendencia refleja el impacto directo de las modificaciones en las alícuotas y el nuevo esquema tributario para el sector agroindustrial.
El impacto de las «retenciones cero» en la masa fiscal
De acuerdo con el relevamiento de RIA Consultores, basado en datos oficiales de ARCA y el Banco Central, la recaudación por retenciones alcanzó los US$ 1.380 millones entre enero y abril. Esta cifra representa una caída interanual del 37% en moneda extranjera. El informe vincula este fenómeno principalmente a la reducción de alícuotas en el complejo sojero y a la plena vigencia del esquema de «Retenciones Cero» que comenzó a aplicarse en septiembre del año pasado.
La incidencia de estos impuestos dentro de la recaudación total también mostró un achique significativo. Mientras que en gran parte de 2025 representaban el 4,7% de la masa fiscal, en el último semestre ese aporte cayó al 2,4%. En términos reales, ajustados por inflación, la pérdida de ingresos en abril fue del 33% respecto al mismo mes del año anterior, marcando una racha de diez meses consecutivos de caída.
Panorama para el complejo exportador y las cuentas públicas
A pesar del escenario contractivo, las exportaciones de trigo durante el periodo estival y los embarques de maíz entre marzo y abril lograron amortiguar lo que podría haber sido un derrumbe mayor. No obstante, el deterioro acumulado solo es comparable con el periodo de la sequía histórica de 2023, lo que enciende alarmas sobre la sostenibilidad del equilibrio fiscal en un contexto donde la recaudación general corre por detrás de la suba de precios.
Hacia adelante, el sector privado sostiene que esta menor dependencia del Estado hacia los derechos de exportación podría facilitar una nueva baja de alícuotas, especialmente para la soja, que sigue siendo el cultivo con mayor carga. Sin embargo, los analistas advierten que cualquier recorte adicional deberá ser evaluado con cautela, dada la alta sensibilidad de las cuentas nacionales y la necesidad de mantener la estabilidad financiera del país.
