Un nuevo operativo de control vehicular en los accesos a la cordillera chubutense terminó con el secuestro de estupefacientes
El procedimiento fue realizado por personal de Gendarmería Nacional, que logró detectar la sustancia oculta mediante el uso de perros adiestrados en un transporte de larga distancia.
El hecho ocurrió durante un control de rutina montado sobre la Ruta Nacional 259. Estas tareas forman parte de las directivas institucionales para reforzar la vigilancia en los ingresos a las localidades de la región, enfocadas en prevenir el traslado de sustancias prohibidas en transporte público.
El olfato clave de un can antinarcóticos en la bodega
Mientras los efectivos del Escuadrón 36 Esquel realizaban la inspección correspondiente a un colectivo de pasajeros a la altura del kilómetro 5, en la portada de ingreso a la ciudad, el perro asignado al control cambió su conducta. El animal realizó una marcación pasiva directamente sobre un equipaje que se encontraba guardado en la bodega del vehículo.
Ante la señal inequívoca del can, los gendarmes procedieron a aislar la valija señalada e identificar al pasajero responsable de la misma. De inmediato se entabló comunicación con las autoridades judiciales de turno para obtener el aval necesario y avanzar con la apertura del bulto sospechoso.
Hallazgo de estupefacientes y actuaciones judiciales
Con la autorización del magistrado interviniente y ante la presencia de testigos convocados en el lugar, el personal del Escuadrón 36 llevó a cabo la requisa detallada tanto de la pertenencia como de su propietario. Al abrir el equipaje, los uniformados hallaron una bolsa de nylon transparente que contenía una sustancia vegetal.
Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de cannabis sativa (marihuana), con un peso total de 115 gramos. Por el hecho, se labraron las actas de rigor y se notificó al involucrado por la presunta infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes, quedando la sustancia incautada a disposición de la Justicia Federal.
