La máxima categoría del automovilismo mundial desembarcó en Montreal, pero el arranque trajo serias complicaciones para la representación argentina
Franco Colapinto no pudo registrar ni una sola vuelta útil en la única práctica libre del Gran Premio de Canadá, quedando completamente a ciegas en el Circuito Gilles Villeneuve de cara a la clasificación para la carrera Sprint.
Una falla eléctrica inoportuna en el monoplaza de Alpine
El piloto argentino salió a la pista canadiense calzando neumáticos duros, pero la ilusión se diluyó en cuestión de minutos. Casi de inmediato, Colapinto reportó anomalías por la radio del equipo avisando que su acelerador no respondía correctamente. Ante la advertencia, la escudería Alpine le ordenó regresar de forma lenta hacia la zona de boxes para iniciar una inspección exhaustiva en su monoplaza.
Una vez en el garaje, los mecánicos desmontaron varios sectores del vehículo y confirmaron que el origen del inconveniente radicaba en la unidad de potencia, tratándose específicamente de un problema de carácter eléctrico. Aunque el objetivo inicial de la estructura francesa era devolver al argentino al asfalto antes del cierre de la tanda, la complejidad de la avería obligó a mantener el auto guardado, dejando a Colapinto sin referencias ni datos propios sobre el comportamiento del coche.
Sesión caótica e interrupciones en el Circuito Gilles Villeneuve
El resto de la jornada en Montreal tampoco dio respiro y estuvo signada por múltiples interrupciones que dificultaron las tareas de toda la parrilla. Diversos accidentes provocaron banderas rojas intermitentes: Liam Lawson sufrió la detención de su Racing Bulls, Alex Albon impactó fuertemente su Williams y Esteban Ocon perdió el control de su Haas en los instantes finales de la tanda de entrenamientos.
En lo que respecta a los tiempos, Andrea Kimi Antonelli lideró la FP1 con un registro de 1:13.402 a los mandos de su Mercedes, escoltado de cerca por su compañero de equipo George Russell. Por el lado de Alpine, Pierre Gasly logró dar 29 giros y se ubicó en la 16° posición, aunque tampoco consiguió redondear una vuelta rápida ideal debido a las constantes neutralizaciones que sufrió el circuito.
Sin margen de error para la clasificación de la Sprint
Desde la conducción de Alpine reconocieron que la apertura del Gran Premio fue sumamente adversa y frustrante para sus filas, enfocando ahora todos sus recursos humanos en poner a punto el coche del argentino. El desafío es mayúsculo y no admite demoras, dado que el formato Sprint comprime los tiempos del fin de semana y obliga a saltar directamente a la tanda clasificatoria sin ensayos previos.
La actividad oficial continuará con la clasificación de la carrera Sprint, mientras que el sábado se correrá la competencia Sprint y luego la clasificación para la final del domingo, pactada a 70 vueltas. Franco Colapinto afrontará el reto de salir a clasificar sin haber construido una base de puesta a punto, confiando plenamente en que los ingenieros solucionen el fallo eléctrico para tener un auto competitivo.
