China sumó un nuevo hito en su programa espacial: la nave tripulada Shenzhou-23, con tres astronautas a bordo, se acopló exitosamente al módulo central Tianhe de la estación espacial Tiangong, según informó la Agencia Espacial de Misiones Tripuladas (AEMT).

El acoplamiento se completó a las 2:45 hora de Beijing (las 15:45 del domingo en Argentina), apenas tres horas y media después del lanzamiento desde el Centro de Lanzamiento de Satélites de Jiuquan, en el desierto del Gobi (noroeste de China). La Shenzhou-23 despegó el domingo a las 23:08 hora de Beijing (12:08 del mediodía en Argentina), impulsada por un cohete Larga Marcha-2F Y23, iniciando una maniobra de encuentro y acoplamiento rápido.
Los astronautas Zhu Yangzhu, Zhang Zhiyuan y Lai Ka-ying ingresarán a la estación espacial para reunirse con los tres integrantes de la misión Shenzhou-21, que se encuentran actualmente en órbita. Durante varios días, ambas tripulaciones convivirán y trabajarán juntas antes del regreso a la Tierra de Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang.
Uno de los momentos más destacados de la misión es la participación de Lai Ka-ying, quien se convirtió en la primera astronauta procedente de Hong Kong en llegar a la estación espacial china, un hito simbólico presentado por Pekín como reflejo de la integración tecnológica y científica de la antigua colonia británica.
La tripulación de la Shenzhou-23 permanecerá aproximadamente seis meses en la Tiangong, donde desarrollará más de un centenar de proyectos científicos y tecnológicos. Las actividades incluyen experimentos en microgravedad, caminatas espaciales y operaciones con equipos externos. La misión también pondrá en marcha el primer experimento anual del programa espacial tripulado chino, diseñado para estudiar los efectos de las estancias prolongadas en el espacio sobre el cuerpo humano.
China mantiene además el objetivo de realizar un alunizaje tripulado antes de 2030 y ha señalado que varias tecnologías vinculadas a futuras misiones lunares continuarán verificándose mediante operaciones en la estación espacial. La Tiangong, cuyo nombre significa «Palacio Celestial», se consolida así como el centro de operaciones orbitales del país asiático y un pilar fundamental en la nueva carrera espacial. China ya había marcado un récord mundial en 2025 con una caminata espacial de nueve horas, demostrando su creciente capacidad en el ámbito orbital.
