Las decisiones de la administración nacional en materia de derechos de exportación abren un panorama favorable para el sector productivo.
«La organización presidida por Martín Rapallini recordó que la medida fue ‘uno de los principales planteos’ realizados al ministro de Economía, Luis Caputo. Además, explicaron que ‘contribuirá a aliviar la carga tributaria sobre la producción y favorecerá la inserción internacional de la industria argentina’.», remarcando el impacto esperado en el comercio exterior.
Reducción gradual de aranceles y reclamos históricos
La Unión Industrial Argentina (UIA) destacó este sábado la baja de retenciones a la industria anunciada por el presidente Javier Milei y la calificó como «una medida clave para mejorar la competitividad». Los derechos de exportación para los sectores automotriz, petroquímico, de caucho y de maquinaria y equipo, que actualmente se ubican en un 4,5%, comenzarán a descender 0,375% mensuales a partir de julio de 2026.
A través de un comunicado, la asociación presidida por Martín Rapallini recordó que la baja de retenciones fue «uno de los principales planteos» realizados al ministro de Economía, Luis Caputo, en la reunión que mantuvieron durante la semana. Además, explicaron que «contribuirá a aliviar la carga tributaria sobre la producción y favorecerá la inserción internacional de la industria argentina».
El peso fiscal del sector y la mirada federal
La entidad fabril aportó datos estadísticos respecto del rol del sector en el esquema de recaudación nacional para fundamentar la necesidad de la reforma:
Declaración oficial de la entidad: «La decisión anunciada avanza en el sentido correcto, ya que contribuirá a aliviar la carga tributaria sobre la producción y favorecerá la inserción internacional de la industria argentina. La industria argentina aporta en promedio el 26,6% del total de los principales impuestos del país. Solo por IVA, uno de cada tres pesos que recauda el Estado proviene de la actividad industrial», expresó la UIA.
Por eso, analizó, «toda medida orientada a reducir distorsiones tributarias y mejorar las condiciones de competitividad resulta fundamental para un sector que compite globalmente y genera empleo, inversión y desarrollo federal».
Asimismo, la dirigencia industrial hizo hincapiá en que el ordenamiento impositivo debe ser transversal a todas las órbitas del poder político:
-
Demanda de articulación: Para la UIA, «la competitividad tributaria requiere del compromiso de los tres niveles del Estado».
-
Llamado a las gobernaciones: De esta manera, pidió: «Así como el Gobierno nacional avanza en la reducción de impuestos distorsivos sobre la producción y las exportaciones, resulta fundamental que provincias y municipios acompañen este proceso, revisando la carga tributaria que afecta a las empresas en cada jurisdicción».
Sobre el final del comunicado, destacaron que «continuaremos trabajando junto a las autoridades nacionales, provinciales y municipales en una agenda que permita seguir reduciendo costos, eliminando distorsiones y fortaleciendo la competitividad de la industria argentina».
Detalles técnicos del esquema: «Cómo es el alivio fiscal para la industria anunciado por el Gobierno»
Durante una conferencia de prensa, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un cronograma de alivio fiscal para la industria, con beneficios para los sectores automotriz, petroquímico, de caucho y de maquinaria y equipo. Las retenciones para estas actividades, que hoy se ubican en un 4,5% comenzarán a descender 0,375 puntos porcentuales mensuales a partir de julio de 2026.
La proyección del nuevo esquema de derechos de exportación establece los siguientes parámetros fundamentales:
-
Meta arancelaria: El objetivo es alcanzar la tasa cero en junio de 2027. «Es muy importante sacar impuestos a las exportaciones para que nuestros productos puedan competir», destacó el Secretario de Comercio, Pablo Lavigne.
-
Proyección del costo fiscal: Atento al ritmo de la economía y la recaudación, los funcionarios estimaron «un costo fiscal de u$s32 millones en 2026, de u$s415 millones en 2027 y u$s1.200 millones en 2028″.
En este contexto, las autoridades ministeriales ratificaron el compromiso de mediano plazo con la desregulación económica al confirmar que revisarán de manera quincenal los «impuestos distorsivos» vigentes.
