El Presidente salió al cruce, pero con pinzas. Un día después de la contundente homilía del arzobispo Jorge García Cuerva en el Tedeum por el 25 de mayo, donde habló de «odio» y «terrorismo en las redes sociales», Javier Milei le bajó el volumen al asunto.
El mandatario calificó el discurso eclesiástico como «una opinión válida» y aseguró que el arzobispo abrió «un diálogo y un debate desde una posición absolutamente entendible».
Pero también le marcó la cancha: dijo que es «exagerado» calificar como «terrorismo» a quienes expresan su frustración en redes sociales. «Terrorismo es cuando el Estado persigue a la gente o cuando ponen bombas», sentenció. Además, se mostró optimista con su reelección, habló de su relación con Macri y hasta reveló qué libro les regaló a sus ministros en la última reunión de Gabinete.
«Exagerado»: el dardo de Milei a la Iglesia por la palabra «terrorismo»
El Presidente no esquivó el tema, pero lo abordó con un tono medido. Primero, elogió al arzobispo: «Hablé de manera educada, abrió un diálogo y un debate desde una posición que es absolutamente entendible. Es interesante, positivo y constructivo que una autoridad religiosa trate de mediar en una situación entre quienes proponemos el cambio y quienes se resisten». Hasta ahí, todo bien.
Pero después llegó el pero. «Terrorismo a mí me parece que es cuando el Estado persigue a las personas o cuando hay gente que pone bombas. La palabra es un poco exagerada para la gente que da su opinión y canaliza su frustración en las redes», sostuvo Milei. Y fue contundente: «Si a uno no le gusta lo que se dice allí, se baja de las redes y listo. Lo más complicado son las cosas que hace el Estado, no la gente que se expresa en las redes, porque si a uno no le gusta lo que dicen los bloquea o se baja de las redes». Un mensaje claro para la Iglesia y también para los críticos de su gestión en el ecosistema digital.
Reelección: «Si hacemos un buen Gobierno, vamos a lograrla»
Más allá del cruce con el arzobispo, Milei se mostró optimista con su futuro electoral. «Nosotros nos tenemos que dedicar a gobernar. Si hacemos un buen Gobierno vamos a lograr la reelección y si hacemos un Gobierno que no merece ser reelecto no lo seremos», aseveró. Y agregó una frase que refleja su estilo: «No compito contra otros espacios políticos, compito contra mí mismo haciendo cada día un Gobierno mejor. Esa es mi forma de ver las cosas, que no quiere decir que sea ni la forma correcta ni la única».
El Presidente recordó que al ganar la elección de 2023 asumió «un contrato con la población» y que su objetivo es cumplirlo. «Me gustaría hacerlo más rápido, pero arranqué con una debilidad muy fuerte en la Cámara de Diputados», admitió. Y celebró: «Hoy tenemos una mejor composición, somos la primera minoría, pero no tenemos quórum propio, y eso requiere que trabajemos con mucho diálogo y mucho consenso».
Macri no es funcional al peronismo y no compite con él
El mandatario también fue consultado por la afirmación del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien sostuvo que una eventual candidatura presidencial de Mauricio Macri sería funcional al peronismo. Milei no lo vio así: «No pienso la política en esos términos», cortó. El Presidente dejó claro que su foco no está en la competencia con otros líderes, sino en la gestión. Un mensaje que busca descomprimir tensiones internas en la coalición gobernante.
El libro anarcocapitalista que Milei repartió en el Gabinete
Para cerrar, Milei reveló un detalle insólito de la reunión de Gabinete que encabezó el lunes después del Tedeum. Les repartió a sus ministros el libro «La teoría del caos» de Robert Murphy, a manera de «marco teórico» sobre «cómo funcionaría la sociedad anarcocapitalista, con un sistema de seguros». Una nueva muestra de la impronta ideológica del Presidente, que no pierde oportunidad para difundir sus convicciones libertarias incluso dentro del propio Gobierno. Mientras tanto, la interna política sigue su curso y la Iglesia, por ahora, recibió una respuesta cortés pero firme: «Se respeta la opinión, pero no se comparte la palabra terrorismo».
Milei le bajó el tono a García Cuerva: la homilía del Tedeum fue «una opinión válida», pero calificar de «terrorismo» el odio en redes es «exagerado». Además, se mostró confiado en su reelección y repartió libros anarcocapitalistas en el Gabinete. La política argentina no descansa ni después del feriado.
