El Gobierno descarta pedirle la renuncia a Manuel Adorni pese a las fuertes presiones.
En medio de una creciente controversia y un escenario político convulsionado, el Gobierno nacional ratificó su postura respecto a la continuidad de Manuel Adorni. A pesar de las presiones provenientes de sectores de la oposición, aliados del oficialismo e incluso dirigentes internos de La Libertad Avanza, desde la Casa Rosada descartaron que el presidente Javier Milei tenga intenciones de desplazar al jefe de Gabinete.
La postura de la Casa Rosada
La administración central mantiene una posición firme: el futuro del funcionario depende exclusivamente de una decisión personal. Según trascendió, el presidente no contempla desplazarlo de su cargo ni ofrecerle alternativas de reubicación dentro del Estado.
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Descarte de otras funciones: Fuentes cercanas al jefe de Gabinete aclararon que no existe interés por ocupar embajadas o consulados. En caso de concretarse una salida, el funcionario optaría por alejarse de la función pública definitivamente.
Un escenario judicial y legislativo complejo
La estabilidad de Adorni se ve acechada por múltiples frentes que amenazan la agenda del Gobierno:
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Moción de censura: Sectores de la oposición en el Congreso impulsan iniciativas para interpelarlo o avanzar con una moción de censura. Esta posibilidad ha generado gran preocupación en el oficialismo, ante el riesgo de que el conflicto paralice otras discusiones legislativas clave, como el proyecto sobre propiedad privada.
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Investigación judicial: El avance de una causa judicial en su contra suma presión adicional, lo que ha llevado a que bloques como el PRO y la UCR deban definir su postura definitiva ante esta situación.
Internas en La Libertad Avanza
El conflicto también ha expuesto tensiones profundas dentro de la coalición gobernante. Si bien se mantiene la reserva pública, sectores del Gobierno señalan que figuras como Patricia Bullrich han manifestado su disconformidad, argumentando que la polémica afecta la imagen presidencial y complica las negociaciones parlamentarias.
Este escenario refleja una interna que, lejos de cerrarse, parece profundizarse en los últimos meses, planteando un desafío directo para el armado político del oficialismo de cara a las elecciones del próximo año.
