El monitoreo de la cordillera de los Andes arrojó nuevas anomalías que modificaron el estado de preparación de los comités de emergencia fronterizos.
Las alarmas se encendieron en la región de Ñuble. El Segemar y el Sernageomin libraron la advertencia.
Las mediciones instrumentales en el área cordillerana obligaron a pasar de un estado de base a uno de observación prioritaria. El Complejo Volcánico Nevados de Chillán, ubicado en la región chilena del Ñuble y próximo a la frontera con Neuquén, registró en las últimas horas una serie de explosiones menores y emisiones de material volcánico que llevaron a las autoridades de ambos países a elevar el nivel de alerta técnica a color amarillo.
La disposición conjunta responde a los protocolos de cooperación técnica internacional vigentes para la cuenca andina. La decisión fue adoptada por el Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar) y el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (Sernageomin) luego de detectar un aumento sostenido de la actividad interna y superficial del macizo, considerado uno de los volcanes más activos del territorio chileno.
Las manifestaciones en superficie incluyeron la desgasificación violenta y la expulsión de sedimentos finos desde los sectores más inestables de la estructura. Durante la mañana del último reporte se registraron al menos cinco pulsos de material piroclástico y explosiones de ceniza provenientes del cráter activo Nicanor, con columnas eruptivas que alcanzaron hasta 200 metros de altura.
De acuerdo con los vulcanólogos de las agencias estatales, el comportamiento actual responde a dinámicas profundas del conducto principal. Los organismos técnicos señalaron que los indicadores actuales muestran niveles de actividad superiores a los habituales y explicaron que el fenómeno estaría relacionado con el ingreso de nuevo material magmático bajo el subcomplejo Las Termas.
Aumento de la actividad volcánica
El instrumental de alta precisión captó la fractura de estructuras rocosas subterráneas, una señal típica del reacomodamiento de fuerzas magmáticas:
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Sismicidad en alza: Los estudios realizados por especialistas detectaron un incremento en la sismicidad vinculada tanto al movimiento de fluidos internos como al fracturamiento de roca dentro del sistema volcánico.
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Antecedentes: Este comportamiento llevó a los expertos a reforzar el monitoreo permanente sobre el complejo, que entre 2015 y 2022 atravesó un importante ciclo eruptivo con episodios que llegaron a afectar localidades argentinas mediante la dispersión de ceniza volcánica.
Pese al cuadro reportado, el comité de contingencia del lado argentino llevó un mensaje de calma a las comunidades rurales vecinas. A pesar del cambio de alerta, las autoridades de Defensa Civil de Neuquén transmitieron tranquilidad y descartaron riesgos inmediatos para las poblaciones argentinas cercanas a la cordillera.
Los modelos de simulación descartan por el momento que los pulsos eruptivos comprometan la vida cotidiana de las poblaciones de la Patagonia. Según explicaron, no existe actualmente ninguna amenaza directa para el territorio nacional ni se registraron afectaciones derivadas de la actividad del volcán.
Vigilancia permanente en la frontera
La infraestructura de detección temprana se encuentra operativa al máximo de su capacidad operativa en todo el corredor limítrofe. La provincia de Neuquén cuenta con sistemas de monitoreo volcánico que funcionan durante las 24 horas y permiten realizar un seguimiento constante de los volcanes ubicados sobre la cordillera de los Andes.
El radio de cobertura prioritaria cubre los asentamientos urbanos y comisiones de fomento distribuidas en el norte neuquino. En este caso, la vigilancia se concentra especialmente sobre las localidades situadas entre 50 y 100 kilómetros del complejo volcánico, entre ellas Las Ovejas, Manzano Amargo y Varvarco.
Los reportes meteorológicos y satelitales confirman que los vientos predominantes no han trasladado sedimentos hacia el este:
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Frontera limpia: Desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indicaron que hasta el momento no se detectó presencia de ceniza volcánica en suspensión sobre la frontera argentino-chilena. Por esa razón, ninguna población argentina se encuentra afectada por el fenómeno.
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Articulación de agencias: Asimismo, el Segemar mantiene coordinación permanente con el observatorio volcánico chileno y trabaja junto a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) dentro del marco del Sistema Nacional para la Gestión Integral del Riesgo (Sinagir).
Alerta preventiva en Chile
En el país vecino, las autoridades de protección civil activaron los resguardos necesarios para delimitar las áreas transitables en torno al foco de emisión. Mientras tanto, las autoridades chilenas reforzaron las medidas de prevención alrededor del volcán. El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) declaró la Alerta Temprana Preventiva para las comunas de Pinto y Coihueco, ubicadas en las cercanías del complejo.
Las restricciones físicas se concentran estrictamente en las inmediaciones del sistema de cráteres. Además, se delimitó una zona de potencial peligro de un kilómetro de radio alrededor del cráter activo y se advirtió a toda la población.
El escenario actual no amerita el desplazamiento de personas, aunque el estatus de alerta amarilla implica la preparación de recursos logísticos. Por el momento no existen órdenes de evacuación ni restricciones masivas de acceso, aunque los especialistas advirtieron que podrían registrarse nuevas explosiones de baja magnitud que afecten el entorno inmediato.
Antecedentes recientes y riesgos asociados
La peligrosidad intrínseca de este sistema geológico lo ubica en los puestos de vanguardia de los planes de contingencia chilenos. El Complejo Volcánico Nevados de Chillán ocupa el puesto número diez en el Ranking de Riesgo Volcánico de Chile y figura entre los sistemas más monitoreados de la región.
Las señales de desestabilización física comenzaron a plasmarse de manera gradual en los tableros de control desde el final del verano. Desde finales de febrero, las estaciones instaladas por el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) detectaron un incremento progresivo de la actividad sismic asociada a la circulación de fluidos en el interior del volcán.
Los modelos estadísticos sugieren que las manifestaciones actuales se encuadran dentro de los parámetros esperables para este nivel de alerta técnica. Los especialistas consideran probable la ocurrencia de nuevas explosiones de baja intensidad dentro de la zona próxima al cráter.
Para finalizar, el reporte de las instituciones vulcanológicas bilaterales dejó sentadas las pautas de evolución probable del fenómeno. “Debido a esto, y considerando los antecedentes de actividad superficial del último ciclo eruptivo de este volcán, entre los años 2015 y 2022, es esperable la ocurrencia de explosiones de baja magnitud a nivel del cráter activo que afecten el entorno inmediato en un radio de 1 km, completamente en territorio chileno. Los peligros asociados a este tipo de actividad consisten en eyección de piroclastos balísticos, emisión de ceniza y gases volcánicos. No obstante, no se descarta la dispersión de ceniza a distancias mayores”, advirtieron desde el Segemar.
Frente a la sensibilidad que generan estos eventos en la opinión pública, los expertos hicieron un llamado a la prudencia informativa. Las autoridades recomendaron seguir únicamente la información difundida por organismos oficiales para evitar versiones falsas o interpretaciones erróneas sobre la evolución de la actividad volcánica.
