El economista Ramiro Castiñeira aseguró que la actual gestión económica logró un hito histórico: equilibrar las cuentas públicas sin recurrir a emisión monetaria ni endeudamiento.
En un análisis sobre el rumbo del país, destacó la acumulación de reservas, la baja de la inflación y el giro hacia un modelo de libre mercado.
Un giro económico que rompe con un siglo de déficit
El director de Econométrica sostuvo que “este gobierno es el primero en un siglo que equilibró al Estado”, al referirse al orden fiscal alcanzado en los últimos meses.
Según explicó en declaraciones radiales, el plan económico se apoya en tres pilares: equilibrio fiscal, acumulación de reservas y freno a la emisión monetaria. En ese sentido, destacó que se están logrando resultados que no se veían en décadas.
El economista remarcó que el Banco Central ya acumuló unos 9.600 millones de dólares en reservas en lo que va del año y proyectó que podrían superar ampliamente la meta acordada con el FMI, con un objetivo máximo de 17.000 millones.
Inflación en baja y emisión bajo control
Castiñeira explicó que la desaceleración inflacionaria —que distintas consultoras ubican cerca del 2,1% mensual— responde a un cambio estructural: el fin de la emisión para financiar el gasto público.
Si bien el Banco Central continúa emitiendo pesos para comprar divisas, aclaró que esto no genera presión inflacionaria porque existe una demanda genuina del sector privado. “El propio mercado está demandando pesos”, señaló.
Además, destacó que en este contexto también se observa una baja del tipo de cambio nominal, de las tasas de interés y del riesgo país.
Menos deuda y respeto a los contratos
Otro punto central del análisis fue la política de deuda. El economista subrayó que, a diferencia de otros procesos históricos, el actual Gobierno no recurre a reestructuraciones con quitas.
“Se respetan los contratos y se paga con superávit primario”, afirmó, lo que permitió una reducción nominal de la deuda pública sin necesidad de emitir nuevos pasivos.
Exportaciones, apertura y cambio de reglas
En cuanto a la actividad económica, Castiñeira indicó que el sector exportador es el primero en reaccionar tras el levantamiento de restricciones como retenciones y cepos, lo que definió como el fin de la “guerra contra el campo”.
Sin embargo, advirtió que las empresas que dependían de la protección estatal deberán adaptarse a una economía más abierta. “En economías abiertas los negocios nacen de buenas ideas, no del escritorio correcto”, sostuvo.
También resaltó el fin de prácticas discrecionales en el acceso a importaciones y al mercado cambiario, eliminando lo que calificó como “negociados”.
Crédito, riesgos y escenario electoral
El economista recordó que Argentina llegó a tener niveles de crédito extremadamente bajos, apenas el 5% del PBI, muy lejos de países emergentes o desarrollados.
Aunque se observa una recuperación, advirtió que en este nuevo esquema los shocks económicos podrían impactar más en las tasas de interés que en el tipo de cambio, gracias al equilibrio fiscal.
Finalmente, planteó que el país enfrenta una tensión estructural en cada elección: “Argentina es una de las pocas sociedades que cada dos años se pregunta si quiere ser socialista o capitalista”, un dilema que, según dijo, volverá a estar en juego en los próximos comicios.
El análisis de Castiñeira pone el foco en un cambio profundo del modelo económico argentino, con eje en el orden fiscal y la liberalización. Sin embargo, también deja planteados los desafíos de adaptación y estabilidad en un contexto político y social aún en transformación.
