Una noticia de altísimo impacto sacudió los cimientos de la concentración albiceleste en territorio norteamericano, encendiendo de inmediato las luces de alerta en el cuerpo técnico nacional.
En vísperas de un compromiso clave para consolidar el rumbo en la máxima cita del fútbol codiciado, uno de los pilares defensivos más determinantes de la historia reciente del combinado patrio sufrió un severo contratiempo físico que altera por completo los planes estratégicos originales. La exigencia del calendario y la intensidad de la competencia oficial comenzaron a pasar factura en las piernas de los protagonistas, obligando a barajar y dar de nuevo en la pizarra táctica.
La inesperada complicación médica modificó drásticamente el armado del equipo de cara al inminente choque del lunes. De este modo, el plano deportivo nacional quedó en vilo al confirmarse que Gonzalo Montiel tiene una sobrecarga y no será titular en la Selección Argentina ante Austria en el trascendental duelo que se disputará en la ciudad de Dallas. El experimentado lateral derecho arrastra una molesta dolencia en el isquiotibial derecho que le impidió entrenarse a la par del grupo durante la última jornada a puertas cerradas, forzando su salida del once inicial.
El reemplazo de Nahuel Molina y el misterio del banco de suplentes
Ante este complejo panorama, Lionel Scaloni decidió de forma inmediata que el carril derecho de la defensa sea ocupado por Nahuel Molina, quien ya había disputado el segundo tiempo en el estreno mundialista frente a Argelia. A pesar de no formar parte del equipo titular para el partido pautado para el lunes a las 14.00, el actual futbolista de River Plate mostró leves mejorías en la práctica matutina, donde realizó trabajos en campo utilizando botines de juego. Esta evolución técnica alimenta la firme posibilidad de que el defensor ocupe un lugar en el banco de relevos y, dependiendo del desarrollo del pleito ante los europeos, pueda sumar valiosos minutos en la segunda mitad.
Desde el departamento médico de la delegación argentina se apresuraron en aclarar de forma tajante que esta sobrecarga en el isquiotibial derecho no guarda relación alguna con la lesión previa que el jugador traía al sumarse a la concentración original en Kansas. Aquella afección anterior, sufrida durante las semifinales del Torneo Apertura del fútbol argentino vistiendo la camiseta millonaria ante Rosario Central —y que lo marginó de la gran final frente a Belgrano de Córdoba—, se había localizado en el isquiotibial de la pierna izquierda, tratándose en este caso de un cuadro clínico completamente nuevo y aislado.
Una preparación accidentada pero con la mira puesta en Jordania
La realidad es que el autor del penal más gritado de la historia de la Selección nacional viene atravesando un proceso sumamente accidentado de cara a esta Copa del Mundo. El defensor centralizó una nómina de diez futbolistas que no lograron completar la preparación física íntegra junto a sus compañeros. Tras haberse entrenado al margen durante una semana entera, perderse el partido amistoso preparatorio frente a Honduras y sumar rodaje recién en el complemento ante Islandia, la inactividad de Molina le había permitido adueñarse del puesto para el debut con victoria frente al elenco argelino en este invierno de 2026.
A pesar de confirmarse su ausencia desde el arranque frente al combinado de Austria, el cuerpo médico y técnico de la Selección Argentina mantiene un panorama optimista de cara al futuro inmediato del certamen global. Se estima que, mediante sesiones intensivas de kinesiología y cargas reguladas de gimnasio, el jugador se encontrará plenamente recuperado y a total disposición de Scaloni para el tercer partido de la fase de grupos frente al seleccionado de Jordania. De esta manera, el plantel administra minuciosamente las energías de sus soldados, entendiendo que el camino hacia la gloria es extenso y requiere de la máxima lucidez física de todos sus integrantes.
