Una feroz batalla corporativa se desató en las últimas horas en el corazón del sector turístico más rentable, codiciado y emblemático de la Patagonia.
Lo que se perfilaba como una transición administrativa rutinaria derivó en un escenario de altísima tensión empresaria donde las corporaciones locales juegan sus cartas más agresivas. La drástica reconfiguración del negocio no solo moverá sumas siderales de dinero, sino que además establecerá un monopolio regulado que controlará el acceso al recurso natural más imponente de la región, dejando a un gigante del sector al borde de la quiebra operativa si queda excluido del reparto estatal.
El inicio de esta puja económica marca un quiebre definitivo para el sector privado en este invierno de 2026. De este modo, el tablero comercial de la Península Valdés se sacudió por completo al confirmarse oficialmente que Seis permisos definirán el nuevo mapa del avistaje de ballenas en aguas del Golfo Nuevo, abriendo un escenario de competencia despiadada. Las autoridades provinciales iniciaron el proceso de evaluación que condicionará de manera absoluta la prestación del servicio náutico y el flujo de divisas internacionales durante las próximas décadas.
Siete empresas de peso para seis cupos: quiénes son los oferentes
La Licitación Pública N° 02/26-EC, diseñada para concesionar el Servicio de Transporte Náutico de Personas para el Avistaje de Ballenas con Fines Turísticos, detonó una alarmante sobreoferta. Con un despliegue exclusivo desde la costa de Puerto Pirámides, siete firmas de enorme trayectoria presentaron sus propuestas para disputarse apenas seis permisos disponibles, lo que garantiza por pliego que una de las compañías será completamente eliminada del negocio. Durante el acto administrativo desarrollado en el Ministerio de Economía, la Escribanía General de Gobierno, bajo la estricta fiscalización de la escribana Soledad Ibáñez González, procedió a constatar la documentación de los competidores: Whales Argentina S.R.L., BKB S.A., Cruceros Ecológicos S.A.S., Peke Sosa Turismo de Aventura S.R.L., Jorge Schmid S.A., Hydro Sport S.A. y Southern Spirit S.A.
Este demorado ordenamiento legal llega para sepultar una cuestionada era de precariedad. El último llamado a licitación pública en la provincia se había realizado en el lejano año 2008, obligando a que la actividad subsistiera durante casi dos décadas mediante parches jurídicos, prórrogas automáticas y extensiones provisorias. El esquema impulsado por la gestión del gobernador Ignacio Torres otorgará concesiones blindadas por un plazo de 15 años (equivalentes a 15 temporadas consecutivas), con un calendario operativo anual rígidamente fijado entre el 15 de junio y el 15 de diciembre. No obstante, las empresas ganadoras recién podrán operar bajo este nuevo marco a partir de la temporada de invierno de 2027, lo que les da un margen para renovar sus flotas y reestructurar sus plantas de personal.
El multimillonario impacto en la economía local y la alerta ambiental
La definición de este pliego no representa una adjudicación más para la provincia; es el motor absoluto que da vida a Puerto Pirámides. De la resolución que tome la comisión de preadjudicación depende el empleo directo de cientos de familias y el destino comercial de complejos hoteleros, restaurantes, guías de turismo, comercios de cercanía y transportistas locales que giran en torno al magnetismo de la Ballena Franca Austral. Por este motivo, el Ministerio de Turismo y Áreas Protegidas busca consolidar un esquema donde la fenomenal rentabilidad privada conviva de manera obligatoria con exigentes protocolos de preservación biológica, distancias náuticas, control de ruidos y capacitaciones permanentes para evitar el impacto negativo sobre los ejemplares que eligen las costas chubutenses.
Con las carpetas técnicas ya en manos de la comisión evaluadora, el sector privado aguarda con extrema ansiedad el dictamen que determinará qué firmas mantendrán el monopolio de las excursiones embarcadas hasta la década de 2040. El desafío del Estado chubutense radicará en ejecutar una selección transparente y mantener un control riguroso para asegurar que la estabilidad comercial otorgada por 15 temporadas se traduzca en seguridad total para los visitantes del país y del mundo. El mapa del turismo masivo ya comenzó a dibujarse a puertas cerradas, prometiendo clausurar para siempre la era de la provisionalidad e inaugurar un negocio multimillonario con reglas de juego drásticamente renovadas.
