Un informe reveló que llenar el changuito en Chubut costó más de un millón de pesos en mayo, ubicando a la provincia entre las más caras del país.
Llenar el carrito del supermercado se convirtió en un desafío mayúsculo para las familias argentinas, especialmente en la región patagónica. Pese a que los indicadores oficiales del Indec ubicaron recientemente a la Patagonia con la inflación mensual más baja del país, un relevamiento privado expuso la cruda realidad de los costos en las góndolas sureñas, donde Chubut se posiciona como una de las jurisdicciones más caras para el consumo básico.
Chubut, la segunda provincia con la canasta más costosa
El informe «Changuito Federal», elaborado por la consultora Analytica sobre los costos de mayo, reveló que una familia tipo integrada por cuatro personas necesitó $1.001.181 para cubrir la compra mensual de alimentos y bebidas en Chubut. Este dato posiciona a la provincia en el segundo lugar del ranking nacional de carestía, siendo superada únicamente por Santa Cruz, donde la misma canasta de productos alcanzó un valor de $1.013.092.
Para garantizar una medición homogénea entre las distintas regiones, el estudio tomó como referencia los precios publicados en las plataformas online de las principales cadenas de supermercados del país, cotejando exactamente las mismas marcas y presentaciones. Al contrastar estos números con las zonas más económicas, la brecha es contundente: en el conurbano bonaerense, la región más barata del muestreo, llenar el carro costó $886.730, lo que representa una diferencia de más de $114.000 en detrimento de los consumidores chubutenses.
El impacto en la Patagonia y los productos que más subieron
La tendencia alcista consolida al sur argentino como la zona con los costos de vida más elevados del territorio nacional. Detrás de Santa Cruz y Chubut, el listado de las provincias con canastas más caras se completa con Río Negro ($994.315), Tierra del Fuego ($981.913) y Neuquén ($939.213). Según los analistas de la consultora, esta concentración de precios altos se correlaciona con la estructura salarial de la región, sugiriendo que los mayores costos operativos y de logística son parcialmente compensados por remuneraciones promedio más elevadas en la zona civil.
Más allá de las asimetrías geográficas, el documento detalló los artículos de primera necesidad que traccionaron las subas durante el último mes. Entre los aumentos más significativos a nivel generalizado se destacaron el aceite de girasol, con incrementos que oscilaron entre el 3% y el 5% en la mayoría de las provincias, y las galletitas de agua, cuyos valores en góndola treparon entre un 4% y un 6% según la jurisdicción, presionando aún más el bolsillo de los trabajadores.
Frente a este panorama, las estrategias de consumo doméstico continúan mutando en los hogares locales. La tradicional compra mensual masiva ha cedido terreno ante esquemas de abastecimiento semanales y una búsqueda minuciosa de ofertas, promociones y marcas alternativas, en un intento por amortiguar el impacto de una canasta básica que no da tregua en el sur del país.
