Los sobrevivientes denuncian abandono estatal en La Guaira, zona que fue militarizada
Equipos de rescate de 11 países operan contrarreloj mientras la líder chavista Delcy Rodríguez se reunió con funcionarios de Estados Unidos.
Devastación en la costa y militarización
El panorama en Venezuela se vuelve más dramático y desolador con el correr de las horas. El doble sismo de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudió al país caribeño el pasado miércoles dejó un saldo trágico que ya roza los 1.000 fallecidos, más de 3.300 heridos y una cifra de desaparecidos que las proyecciones civiles ubican por encima de las 50.000 personas. La zona cero del desastre sigue concentrada en la localidad costera de La Guaira, vecina a Caracas, donde populosos edificios residenciales colapsaron por completo quedando transformados en montañas de escombros.
A tres días de la catástrofe, la indignación y la impotencia de los vecinos crece de forma exponencial. Los sobrevivientes denuncian una alarmante escasez de cuadrillas gubernamentales y la falta de maquinaria pesada para remover el concreto y cortar las estructuras de acero. En medio de este clima de tensión social, el Gobierno central ordenó la militarización total de La Guaira y restringió severamente los accesos viales. El colapso estructural se ve agravado por la precariedad de los cuerpos de auxilio locales y una red de salud pública que ya se encontraba en crisis antes de los sismos, lo que ralentiza las tareas mientras aún se divisan cuerpos atrapados entre las ruinas.
Cumbre de urgencia con los Estados Unidos
Ante la magnitud inédita de la catástrofe, las autoridades chavistas debieron activar canales diplomáticos de emergencia. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, encabezó este viernes una reunión de alto nivel con especialistas en catástrofes de los Estados Unidos para coordinar el soporte logístico. Del encuentro —transmitido por la señal estatal VTV— participaron el encargado de negocios de la Embajada norteamericana, John Barrett; el ministro del Interior, Diosdado Cabello; y el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez.
Previamente, la líder del Ejecutivo venezolano confirmó mediante su canal de Telegram que mantuvo conversaciones directas con el mandatario estadounidense, Donald Trump, y con el secretario de Estado, Marco Rubio. Según detalló Rodríguez, la administración de la Casa Blanca ratificó su respaldo absoluto y reafirmó el compromiso de enviar brigadas de rescate, equipamiento técnico de última generación, insumos para refugios temporales y asistencia humanitaria directa para contener a las decenas de miles de familias damnificadas.
Despliegue internacional y el drama de la comunidad española
Por su parte, el frente internacional se despliega de forma masiva para cubrir los baches logísticos. El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, informó que equipos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y bomberos de la Comunidad de Madrid ya operan sobre el terreno. Las brigadas españolas centran sus esfuerzos en intentar localizar con vida a 14 ciudadanos ibéricos identificados bajo las estructuras colapsadas, dentro de un balance parcial de esa comunidad que registra 5 fallecidos y 133 desaparecidos.
De acuerdo con datos procesados por la agencia Noticias Argentinas, el puente humanitario global no detiene su marcha. El vicecanciller venezolano para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, precisó que en las últimas horas el país recibió 17 vuelos internacionales con más de 1.600 rescatistas a bordo, esperándose el arribo de otros 25 aviones en la próxima jornada. Cuerpos especializados de El Salvador, México, República Dominicana, Suiza, Ecuador, España, Chile, Colombia, Países Bajos, Italia y Estados Unidos ya ejecutan maniobras de rastrillaje contrarreloj, a la espera de que delegaciones de otras diez naciones se sumen en las próximas horas para intentar rescatar a los sobrevivientes antes de que se agote el tiempo de supervivencia.
