El Gobierno nacional volvió a quedar en el centro de la polémica tras otorgar una contratación directa en dólares a una firma internacional con un turbio historial financiero.
El Instituto Nacional de Promoción Turística (INPROTUR) adjudicó USD 60.000 a Hotelbeds USA Inc., una empresa estadounidense que en el año 2019 debió pagar una abultada multa de USD 222.705 al Departamento del Tesoro de los Estados Unidos. La sanción contra esta compañía se dio bajo la primera gestión de Donald Trump, luego de que el organismo fiscalizador norteamericano comprobara que realizó negocios turísticos no autorizados con Cuba, utilizando triangulaciones bancarias a través de España para evadir los controles financieros.
Los detalles del polémico contrato millonario firmado por el INPROTUR
De acuerdo con la documentación oficial a la que se tuvo acceso, la adjudicación se concretó el pasado 23 de junio mediante la Contratación Directa por Especialidad 13/2026. La firma Hotelbeds USA Inc., que opera como subsidiaria en Norteamérica del grupo turístico español HBX Group, resultó ser la única oferente en el proceso y recibió de manera inmediata la Orden de Compra 25/2026. Este acuerdo implica el desembolso de USD 60.000, un monto equivalente a $88.290.000 de pesos argentinos al momento de la firma.
El acuerdo comercial tendrá una duración de seis meses y busca posicionar la marca Argentina en mercados estratégicos como Estados Unidos, Brasil, España e Italia mediante el uso de las plataformas digitales Hotelbeds y Bedsonline. El plan de difusión contempla el despliegue de banners, micrositios web, newsletters y estrategias en redes sociales, con la meta de alcanzar 27 millones de páginas vistas, contactar a 30.000 clientes estratégicos y conectar con unos 100.000 agentes de viajes. Los pagos se irán efectivizando de manera trimestral tras la certificación de los avances, sin contemplar adelantos financieros pero imponiendo sanciones si la empresa incumple con los objetivos pactados.
Triangulación con Cuba y la dura sanción aplicada por la OFAC
El oscuro antecedente que rodea a Hotelbeds USA se remonta a una investigación llevada adelante por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de los Estados Unidos. El organismo determinó que entre diciembre de 2011 y junio de 2014, durante el mandato de Barack Obama, la compañía vendió a sabiendas alojamientos y servicios turísticos a Cuba para 703 personas no estadounidenses. Para eludir las leyes de su país, los supervisores y empleados de la firma instruían a los clientes para que depositaran los pagos en una cuenta bancaria radicada en España, desde donde luego se acreditaban los fondos a la filial norteamericana.
A pesar de que en la empresa sostenían la errónea teoría de que la operación era legal por tratarse de pasajeros no estadounidenses y pagos triangulados en el extranjero, la OFAC determinó que existió una clara infracción al Reglamento para el Control de Activos Cubanos. En su momento, un banco estadounidense llegó a bloquear una transferencia sospechosa y, aunque Hotelbeds intentó tramitar una licencia para liberar esos activos, la petición fue rechazada rotundamente. El organismo fiscal concluyó que la firma, pese a su gran envergadura internacional, carecía de un programa riguroso de cumplimiento normativo y afectó los programas de sanciones económicas de la nación norteamericana.
El acuerdo millonario de 2019 y los sospechosos antecedentes recientes
Para evitar un juicio de responsabilidad civil que alcanzaba un monto base de USD 353.500, la compañía aceptó en junio de 2019 desembolsar USD 222.705. La OFAC redujo la penalidad considerando que la empresa colaboró en las instancias posteriores de la investigación interna, contrató personal especializado en auditoría e implementó nuevas herramientas tecnológicas para controlar operaciones alcanzadas por bloqueos internacionales. Además, se tuvo en cuenta que el negocio no autorizado con Cuba representaba menos del uno por ciento de las operaciones globales de la firma en ese ciclo.
Sin embargo, las irregularidades no concluyeron con la multa de 2019. En el prospecto para cotizar en Bolsa publicado en 2025, el grupo matriz HBX Group admitió que durante el año 2023 volvió a detectar lazos comerciales activos con «determinados socios en Cuba» mientras migraba sus bases de datos a un proveedor en la nube estadounidense, lo que obligó a desarmar apresuradamente dichas operaciones. A este historial se le suma un incidente detectado en 2020, cuando la firma debió dar de baja a un proveedor de Libia sancionado por la Unión Europea y denunciar el hecho ante las autoridades de España.
