El ambiente del fútbol argentino se convulsiona tras salir a la luz escandalosos detalles sobre los millonarios contratos comerciales internacionales firmados por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
La lupa judicial y mediática se posó de lleno sobre una trama de representación exclusiva fuera del país que garantizaba dividendos astronómicos a una firma vinculada al conocido productor teatral Javier Faroni.
La empresa TourProdEnter LLC, propiedad de Faroni, selló un polémico «Acuerdo de Agente Comercial Internacional» directamente con el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, el 9 de diciembre de 2021. La firma del documento se produjo apenas un día después de que la esposa del empresario, Erica Gillette, formalizara la oferta de servicios, otorgándole a la compañía estadounidense la representación exclusiva de la AFA en todo el mundo, a excepción del territorio argentino, con vigencia hasta el 31 de diciembre de 2026.
Las comisiones millonarias y el control comercial absoluto de la Selección
El acuerdo garantizaba un esquema de ganancias extraordinario para la firma privada a costa de los recursos generados por la Selección Argentina y la entidad madre del fútbol nacional en el exterior:
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30% de recaudación comercial: TourProdEnter LLC se aseguraba el 30% de los ingresos totales por acuerdos comerciales, sponsoreo y derechos de imagen fuera de las fronteras argentinas.
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10% extra por logística: Percibía un porcentaje adicional del 10% por coordinar tareas de logística en cada una de las contrataciones en las que tenía participación.
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Agente de cobro directo: Tenía el poder legal de actuar como agente de cobro para convenios de patrocinios y contratos ya firmados por la entidad.
Manejo de fondos, eventos y logística en bancos extranjeros
Las facultades otorgadas a la compañía de Faroni abarcaban la promoción, comercialización de marcas, emblemas y la organización integral de eventos deportivos y comerciales vinculados a las selecciones nacionales. El objetivo declarado era conseguir nuevos patrocinadores globales que incrementaran las arcas institucionales.
Sin embargo, las atribuciones iban mucho más allá: la firma de Faroni gestionaba operativamente el pago a proveedores para traslados, alojamientos y gastos de logística de los planteles en el exterior, realizando los movimientos financieros desde cuentas en diversos bancos internacionales. Esta amplia estructura de cobros y contrataciones expone la magnitud de la causa que hoy sacude las estructuras de la AFA.
