Un grave incidente de seguridad en el corazón de la logística norteamericana sacudió las horas previas al estreno del combinado de los Tres Leones en la cita internacional. El peor arranque: Inglaterra denuncia el robo de botines diseñados para el Mundial 2026.
Las fallas de control durante el itinerario de la delegación europea afectaron recursos estratégicos destinados a la preparación de los futbolistas de élite. Varios paquetes con material de entrenamiento desaparecieron entre la salida desde West Palm Beach y la llegada a Kansas City, donde el equipo tiene su concentración. Faltaron pelotas, calzado, dispositivos de análisis de rendimiento y material técnico de uso diario.
El contratiempo operativo añade una presión extra al cuerpo técnico comandado por el estratega alemán a solo jornadas de encarar la fase competitiva del certamen. Antes de su primer partido, la selección de Inglaterra ya tuvo un pésimo comienzo de Mundial 2026. El equipo denunció el robo de parte de su equipamiento, incluidos botines diseñados específicamente para el torneo, durante el traslado desde Florida hasta Kansas City. El incidente ocurre a pocos días del debut del equipo dirigido por Thomas Tuchel, ante Croacia por el Grupo L el próximo miércoles 17 de junio.
Detalles del material sustraído e intervención policial
Según información publicada por el diario británico Daily Mail, varios paquetes con material de entrenamiento desaparecieron entre la salida desde West Palm Beach y la llegada a la Soccer Village de Kansas City, el búnker inglés durante la fase de grupos Entre los objetos sustraídos figuran los botines de Harry Kane, Jude Bellingham y Anthony Gordon, así como pelotas oficiales, dispositivos de análisis de rendimiento y material técnico de uso diario.
La contingencia obligó a los utileros a revisar de urgencia el inventario disponible para las primeras sesiones de reacondicionamiento físico. La delegación inglesa detectó la falta del equipamiento apenas arribó a la sede. Algunos jugadores solo contaban con los botines que llevaban puestos durante el traslado, mientras que el resto del calzado, hecho a medida para la competición, no llegó a su destino. Además, se reportó la desaparición de buena parte de las pelotas de entrenamiento.
Frente a la denuncia penal, los cuerpos de seguridad locales activaron un despliegue cerrojo que arrojó los primeros resultados positivos en el plano judicial. La policía de Kansas City confirmó la detención de dos sospechosos vinculados al robo. Las investigaciones convinúan para recuperar el material y esclarecer los hechos. La Federación Inglesa mantiene la coordinación con las autoridades locales y con la organización del torneo para reforzar la protección de sus pertenencias.
El periplo de la selección británica en suelo americano ha estado marcado por situaciones de fuerza mayor ajenas a la planificación estrictamente deportiva. Antes del robo, Inglaterra ya había tenido una preparación accidentada: un tiroteo cerca de su centro de entrenamiento en Florida y un terremoto en los Cayos pusieron en alerta al grupo. En tanto, Irán, Senegal y Uzbekistán también se quejaron por los demoras y controles rigorosos en los aeropuertos estadounidenses.
