El can, que fue víctima de maltrato y abandono en su cachorrez, se convirtió en tendencia global tras localizar y rescatar con vida a un abuelo atrapado bajo las estructuras colapsadas por el violento doble sismo
Las extenuantes y dramáticas labores de rescate no dan tregua en Venezuela tras el violento doble sismo de magnitudes 7.2 y 7.5 que sacudió y causó severos destrozos en el país caribeño el pasado miércoles 24 de junio. En medio del desolador escenario de infraestructura colapsada, pérdidas materiales y un creciente conteo de víctimas, las historias de esperanza empiezan a aflorar en el terreno de las formas más nobles.
En las últimas horas, la historia de “Tsunami”, un valiente perro rescatista desplegado en las zonas de desastre, capturó la atención mediática internacional y se volvió un fenómeno viral en las plataformas digitales. El animal logró localizar y guiar con precisión extrema a las brigadas de auxilio para extraer con vida a un hombre de la tercera edad que permanecía atrapado bajo una densa masa de concreto, gracias a su prodigioso y entrenado olfato.
Del abandono a salvar vidas en misiones internacionales
Detrás del temple y la efectividad de este Border Collie de 9 años, que hoy se erige como un auténtico símbolo de fe para el pueblo venezolano, se esconde un pasado marcado por el dolor y la resiliencia. Cuando apenas era un cachorro, «Tsunami» sufrió en carne propia el maltrato y el abandono callejero, hasta que fue rescatado de la desprotección por los voluntarios de la Asociación Pro Defensa de los Animales (Aproa).
Conscientes de las notables capacidades cognitivas y de la enorme predisposición al trabajo que posee su raza, las autoridades de la protectora decidieron contactar de inmediato a Jorge Beens, fundador y director del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención de Desastres (K-Sar Ecid), con la intención de evaluar sus aptitudes.
Tras ser adoptado formalmente por Beens, el canino inició un proceso de transformación integral. Superó con creces un riguroso adiestramiento especializado en catástrofes y obtuvo las certificaciones oficiales como perro de búsqueda en estructuras colapsadas. Paralelamente a su rol operativo, y debido al reconocimiento público cosechado, se transformó en un activo embajador y vocero en campañas civiles por los derechos de los animales en su región.
La emergencia en Venezuela no es el primer bautismo de fuego para este binomio de rescate. El noble animal ya acumula en su foja de servicio intervenciones civiles de altísima complejidad en los recientes e históricos terremotos que afectaron a Siria y Turquía. Hoy, su labor ininterrumpida removiendo tierra y escombros junto a los brigadistas internacionales conmueve a miles de internautas en todo el planeta, demostrando que aquellos animales descartados por la sociedad pueden convertirse en los héroes más indispensables.
