Un devastador terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste de Colombia, con epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó
El fuerte movimiento sísmico, registrado a 103 kilómetros de profundidad, se convirtió en el evento de mayor magnitud en el país cafetalero en lo que va del siglo XXI. El impacto generó escenas de conmoción, colapsos estructurales y una inmediata movilización de los cuerpos de socorro.
Frente a la gravedad del panorama, el flamante gobierno de Abelardo de la Espriella decretó la situación de «desastre nacional» para agilizar la entrega de recursos y coordinar la asistencia en los territorios más golpeados. El temblor se sintió con fuerza en la capital, Bogotá, así como en zonas limítrofes de Ecuador y Panamá.
Víctimas fatales, colapso hospitalario y despliegue del Gabinete
El reporte oficial dado a conocer al mediodía confirmó al menos 111 fallecidos —concentrados principalmente en la ciudad de Pereira— y cerca de 380 heridos. Ante el masivo ingreso de damnificados, regiones como Cali y el departamento de Antioquia declararon la alerta roja hospitalaria.
Para encarar la contingencia, el Gabinete Nacional distribuyó tareas estratégicas en el territorio:
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Manizales: Supervisada por el vicepresidente José Manuel Restrepo.
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Chocó: Bajo la atención de los ministros de Salud (Ana María Vesga) y Defensa (Jorge Mora).
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Eje Cafetero: Con presencia en Pereira del ministro del Interior, Rodrigo Lara Restrepo.
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Valle del Cauca: Coordinado por la ministra de Transporte, Elsa Noguera.
Por su parte, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, solicitó auxilio aéreo y rescate especializado a Bogotá y Medellín para buscar supervivientes entre los escombros de al menos 19 edificaciones destruidas. En la capital nacional, el alcalde Carlos F. Galán dispuso la apertura de seis centros de acopio para canalizar ayuda humanitaria.
Daños en infraestructura y servicios básicos
Las autoridades contabilizan preliminarmente 1.575 viviendas afectadas, además de daños en 52 colegios, 18 centros médicos y 17 instalaciones comunitarias. La red vial sufrió fisuras en 18 tramos clave, mientras que el suministro eléctrico presentó interrupciones masivas en 11 departamentos del suroccidente.
La conectividad aérea también colapsó temporalmente. Las terminales de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura debieron suspender sus vuelos comerciales para evaluar la integridad estructural de sus pistas e instalaciones.
Réplicas e historial sísmico en la región
El Servicio Geológico Colombiano advirtió que tras el evento principal se han contabilizado al menos 21 réplicas, fenómeno habitual que podría prolongarse en las próximas horas. El antecedente histórico más cercano en dicha zona técnica se remonta al 23 de noviembre de 1979, cuando un sismo alcanzó una magnitud de 7,2.
Repercusiones internacionales y suspensión del fútbol
El Ministerio de Relaciones Exteriores colombiano agradeció las muestras de apoyo enviadas por más de una docena de países. Desde la Argentina, el canciller Pablo Quirno expresó la solidaridad del pueblo argentino y puso a disposición asistencia técnica y recursos de ayuda humanitaria para colaborar con la emergencia.
La crisis repercutió de inmediato en el ámbito deportivo. La DIMAYOR reprogramó la jornada del torneo local, en tanto que la CONMEBOL dispuso la suspensión del encuentro de la Copa Sudamericana que debían disputar este miércoles River Plate e Independiente Santa Fe en el estadio El Campín de Bogotá.
