Una ola de euforia y celebración política sacude las oficinas de la Casa Rosada tras la difusión de un dato económico clave que el Gobierno nacional considera como la validación definitiva de su plan de shock.
Inmediatamente después de conocerse el veredicto oficial sobre el comportamiento de los precios, el ala dura del Poder Ejecutivo salió en masa a capitalizar un resultado que quiebra las inercias negativas y consolida un escenario de desinflación acelerada. La victoria estadística fue utilizada para ratificar el rumbo económico y respaldar públicamente la gestión del Palacio de Hacienda frente a los cuestionamientos.
El estallido de festejo oficialista ocurrió tras la publicación de los registros técnicos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El presidente de la Nación, Javier Milei, reaccionó de forma instantánea en las plataformas digitales para felicitar al ministro de Economía, Luis Caputo.
Con un efusivo y descontracturado “¡Vamos, toto!”, el jefe de Estado celebró que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) retrocediera de forma marcada en el quinto mes del año 2026, destacando que el indicador general se posicionó en un 2,1%, mientras que la medición núcleo logró quebrar la barrera psicológica del 2% para hundirse en un 1,9% mensual.
El menor porcentaje en 8 meses: Los números que entusiasman a Caputo
El titular de la cartera económica también eligió sus redes sociales como canal de difusión para desglosar el éxito del programa financiero y aportar tranquilidad a los mercados. «La inflación de mayo fue la más baja en 8 meses: 2,1%», arrancó informando el ministro Caputo, precisando que el IPC Nacional registró su menor porcentaje mensual desde septiembre del año pasado y que la variación interanual en relación a mayo de 2025 se ubicó en el 33,2%. Respecto a la inflación núcleo, el funcionario insistió en que el 1,9% alcanzado replica el hito de ser la marca más baja en ocho meses, corriendo en paralelo a las categorías estacionales y reguladas que mostraron variaciones del 3,5% y 2,4% mensual, respectivamente.
El ministro avanzó con datos minuciosos sobre el comportamiento de los diferentes rubros comerciales para demostrar la profundidad del freno de precios. Detalló que las divisiones de Prendas de vestir y calzado registraron una variación de apenas el 0,3% mensual, mientras que Equipamiento y mantenimiento del hogar se movió un 1,4%. Al compararse de forma interanual con mayo de 2025, dichas categorías arrojaron un alza del 12% y el 23,5%, lo que significa que se ubicaron un 21,2 y un 9,7 puntos porcentuales por debajo de la suba registrada en el nivel general de precios, evidenciando un desplome en las expectativas de aumentos de las empresas.
Caída en las canastas básicas y la confirmación del proceso de desinflación
El balance optimista presentado por el Palacio de Hacienda se completó con indicadores que impactan de forma directa en la medición de la pobreza y la indigencia en el entramado social argentino. Caputo precisó que la Canasta Básica Alimentaria (CBA) anotó un incremento del 2,4% mensual, en tanto que la Canasta Básica Total (CBT) avanzó un imperceptible 2% en el mismo período, quedando ambas mediciones en sintonía o por debajo de la media general informada por el INDEC.
Como argumento definitivo para blindar el éxito del programa y contrarrestar la volatilidad intermensual que suelen acusar los analistas privados, el ministro de Economía puso el foco sobre los análisis de mediano plazo. En ese sentido, puntualizó que la media móvil de 3 meses de la inflación, cuya evolución técnica permite examinar a fondo el proceso de desinflación suavizando las alteraciones temporales del mercado, disminuyó de forma sostenida por segundo mes consecutivo, consolidando el optimismo gubernamental de cara al segundo semestre del año.
