Un severo conflicto institucional y económico entre el Círculo Médico de Esquel y el PAMI ha dejado sin atención médica a aproximadamente 7.000 afiliados de la obra social en la localidad chubutense.
La medida de fuerza, que se extiende desde hace tres meses, afecta de forma directa a jubilados, pensionados, veteranos de la Guerra de Malvinas y personas con pensiones por discapacidad.
La interrupción de la prestación médica responde a un retraso en los pagos por parte de PAMI. Sin embargo, el trasfondo de la problemática radica en la discrepancia sobre la modalidad de facturación de las prácticas y la revisión de las liquidaciones financieras entre ambas entidades.

Las causas del conflicto: facturación digital versus trámite en papel
La demora en el flujo de fondos se origina por la negativa del Círculo Médico local a implementar el sistema de facturación electrónica que PAMI utiliza a nivel nacional. La entidad médica continúa operando mediante la presentación física de documentación en papel, lo que exige una revisión individual de cada comprobante para auditar el cobro de los servicios.

Desde la perspectiva médica, la adopción del formato digital es rechazada argumentando que recarga a los profesionales con tareas administrativas. No obstante, el sistema online implementado por la obra social nacional busca agilizar los tiempos de procesamiento y reducir los márgenes de error en la liquidación.
A la discrepancia metodológica se suma una exigencia contable por parte del Círculo Médico, que solicitó una auditoría detallada sobre los descuentos y retenciones practicados históricamente por PAMI sobre la facturación remitida. Esta controversia contable derivó en la paralización total de los servicios médicos para la nómina de beneficiarios en Esquel.