Una inesperada bocanada de aire fresco trajo alivio absoluto a las mesas de dinero de la city porteña tras una semana de extrema volatilidad y nerviosismo cambiario. Luego de una seguidilla de subas consecutivas que habían encendido las señales de alerta entre los operadores y analistas económicos, la divisa estadounidense interrumpió de golpe su racha alcista.
La sorpresiva tregua en las cotizaciones oficiales se consolidó gracias a un estratégico reacomodamiento en los flujos de la oferta y la demanda, logrando que el billete se mantenga en una zona de confort que disipa los fantasmas de una devaluación abrupta en el corto plazo.
El comportamiento de los diferentes segmentos del mercado cambiario reflejó un escenario de estabilidad técnica muy marcado. El dólar oficial cerró sin modificaciones en el segmento mayorista, logrando acumular tres jornadas consecutivas sin registrar variaciones a la baja.
Con este freno en su dinámica alcista, el tipo de cambio de referencia para las grandes operaciones de comercio exterior se posicionó exactamente a $1.432,5 para la venta, aportando previsibilidad a la plaza financiera.
Caída en el Banco Nación: El nuevo precio del dólar tarjeta y los financieros
La pax cambiaria se trasladó de inmediato a las pizarras de las principales entidades bancarias del país. En el sector minorista, la divisa experimentó un retroceso de $5, cotizando a $1.450 para la venta en las terminales del Banco Nación (BNA). Este movimiento arrastró de forma directa el valor del denominado «dólar tarjeta», el cual pasó a ubicarse en los $1.885 para los consumos en el exterior. Por su parte, el promedio general de las entidades financieras relevadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) arrojó un cierre de $1.447,82 para la venta.
Con estos números sobre la mesa, la cotización mayorista logró sostenerse muy lejos del techo del estricto esquema de bandas cambiarias impuesto por la autoridad monetaria, que en la jornada de hoy se fijó en los 545,2 millones, mientras que el global del mercado de futuros totalizó la suculenta cifra de u$s 999 millones, con contratos que cerraron con bajas de hasta un 0,3% para los tramos correspondientes a los años 2026 y 2027.
Alerta en las cuevas: Sube el Blue mientras se frena el agro
En el universo de las cotizaciones paralelas se vivió una jornada de marcadas disparidades. El dólar Contado con Liquidación (CCL) cedió un 0,9% para ubicarse en los $1.494,34, dejando la brecha con el mayorista en un bajísimo 4,3%, en tanto que el dólar MEP o Bolsa acompañó la tendencia contractiva al caer un 0,1% y cerrar a $1.451,54. Sin embargo, la nota discordante la dio el mercado informal; el dólar blue escaló $5 y tocó los $1.450 para la venta, de acuerdo con el relevamiento pormenorizado en las cuevas de la city porteña.
Detrás de este complejo retroceso de los tipos de cambio financieros aparece un cambio drástico en la dinámica de oferta y demanda de divisas. Durante la mayor parte del segundo trimestre del año 2026, la fuerte liquidación de las exportaciones agropecuarias le había aportado al Banco Central una cuantiosa cantidad de divisas para sostener la estabilidad cambiaria. No obstante, los operadores advierten que el ingreso de dólares del sector agroexportador comenzó a moderarse de forma estacional. Pese a este freno del campo, el mercado mantiene proyecciones estables y prevé que el dólar mayorista finalice junio a $1.445, mientras que para el cierre de diciembre de este año estiman un valor de $1.615,5.
