Una jornada de extrema tensión y nerviosismo paralizó a la City porteña en el cierre de la semana de negocios.
Los tableros electrónicos de las principales casas de cambio y firmas de corretaje se tiñeron de un rojo furioso, reflejando una masiva corriente de ventas que pulverizó las cotizaciones de las empresas más importantes del país. La brusca cotización al alza del tipo de cambio actuó como un detonante fulminante en el ánimo de los inversores, quienes optaron de manera masiva por refugiarse en activos externos ante la falta de señales macroeconómicas claras y la creciente volatilidad cambiaria.
La magnitud del descalabro financiero encendió las alarmas en el Palacio de Hacienda. Quedó plenamente ratificada la Floja performance del Merval en la semana y subida del riesgo país que encendió focos de conflicto en el esquema de financiamiento local.
El cachetazo de MSCI y el derrumbe histórico de los bancos y energéticas
El desplome del 5% en el panel líder del Merval significó el peor registro semanal de los últimos cuatro meses, un dato que expone la gravedad de la desconfianza inversora. Según explicaron los operadores de la City, esta violenta corrección no respondió únicamente a una lógica toma de ganancias, sino a un desarme masivo de posiciones que se habían construido bajo la firme expectativa de una mejora internacional. Sin embargo, la decepción fue total cuando el índice MSCI decidió mantener a la Argentina bajo la humillante categoría de «Standalone» (mercado aislado), lo que provocó una estampida de fondos extranjeros. A este baldazo de agua fría se sumó el repunte del 1,8% en el riesgo país, complicando el panorama financiero.
El sector energético fue uno de los más castigados de la semana. La petrolera de bandera YPF lideró las pérdidas con un brutal derrumbe del -10,1% en dólares, acompañada por Comercial del Plata que bajó un 8,93%, Capex con una caída del 8,79%, Transportadora de Gas del Sur (TGS) que perdió 5,7% y Transportadora de Gas del Norte (TGNO4) que retrocedió un 3,81%. Este golpe coincidió internacionalmente con el desplome del petróleo: el crudo WTI cayó un 9,63% hasta situarse en us72,47, luego de que las negociaciones diplomáticas entre Estados Unidos e Irán desactivaran parte de la prima de riesgo geopolítico. Por el lado de las entidades bancarias, el ajuste fue feroz: Grupo Supervielle se hundió un 16,2% en dólares, BBVA cedió un -12,5%, Grupo Financiero Galicia retrocedió un -11,4%, Banco Patagonia perdió el 9,83% y Banco Hipotecario cayó un 9,20%.
Bonos en dólares resisten la crisis mientras los papeles en pesos se hunden
A contramano del violento escenario que sufrieron las acciones locales y los ADRs en Nueva York, el segmento de la renta fija logró exhibir un desempeño relativo mucho más favorable para el Gobierno. Los títulos soberanos en dólares promediaron una suba del 1,71%, en sintonía con los Bopreales que ganaron un 1,49%, los instrumentos atados al tipo de cambio (dollar linked) que avanzaron un 1,46% y los bonos provinciales que anotaron una mejora del 1,29%. Esta resistencia en el mercado de deuda logró amortiguar parcialmente el impacto negativo del desarme de carteras de acciones de renta variable.
La otra cara de la moneda se vivió en el universo de los instrumentos financieros denominados en moneda nacional, que quedaron severamente rezagados frente a la devaluación. El segmento indexado por CER cayó un 0,65%, las Letras y Bonos de Capitalización (Lecap/Boncap) perdieron un 0,53% y los activos a tasa fija sufrieron una baja del 0,25%, mientras que los bonos duales y TAMAR apenas consiguieron una leve suba del 0,10%. El contexto global tampoco ayudó a la plaza local, dado que en Wall Street se registró una fuerte selectividad con caídas del 4,50% en el tecnológico Nasdaq y del 1,70% en el S&P 500, operando de manera aislada el Dow Jones con un avance marginal del 0,65%.
