Una sacudida inesperada reconfigura el mapa energético y económico en los surtidores de todo el territorio nacional.
Tras meses de caídas libres y alarmantes retracciones en el consumo de los automovilistas, el despacho de naftas y gasoil ha comenzado a emitir señales de un drástico reordenamiento en las pautas de consumo de la clase media argentina. La volatilidad de los precios locales generó una mutación sin precedentes en las preferencias del público en las estaciones de servicio, donde la búsqueda de opciones más económicas transformó por completo los despachos de las principales petroleras del país.
El nuevo escenario de comercialización mantiene en vilo al sector estacionero y a las refinerías. Se confirmó con datos duros que el Mercado de combustibles mostró signos de estabilidad en mayo: ventas casi sin cambios respecto a 2025, lo que representa una rotunda desaceleración de la caída interanual que venía golpeando los balances sectoriales.
Histórico desplome de la nafta más cara mientras se dispara el gasoil
El volumen total despachado al público en las estaciones de servicio alcanzó los 1.419.422 metros cúbicos, lo que representa un ínfimo retroceso del 0,2% en comparación con el mismo período de 2025. Pese a que el informe sectorial elaborado por el portal especializado Surtidores da cuenta de que se trata del cuarto mes consecutivo con signo negativo en la medición interanual, la gran sorpresa y novedad más sobresaliente del mercado la dio el segmento premium: por primera vez en más de 12 meses, la nafta de mayor octanaje y precio del mercado sufrió un histórico derrumbe del 0,66%. Este congelamiento del consumo se complementó con un retroceso del 3,01% en la demanda de la nafta súper tradicional, exponiendo el fuerte ajuste que realizan los usuarios en sus presupuestos de transporte.
En la vereda opuesta, el sector de los combustibles pesados y del transporte productivo mostró una tendencia totalmente inversa y al alza. El diésel premium (G3) continuó su marcha positiva al registrar un incremento del 2,18% respecto a mayo de 2025, al tiempo que el gasoil común (G2) volvió a ubicarse en cifras positivas con una mejora del 0,68% interanual. El pico de crecimiento dentro de los surtidores se lo llevó el gasoil premium, que consolidó una fuerte tendencia positiva con una notable suba del 5,95%. No obstante, las estaciones de servicio respiran aliviadas en el corto plazo gracias a una reactivación del 3,03% en términos intermensuales frente al mes de abril, lo que inyecta una mayor dinámica a la actividad comercial cotidiana.
Buenos Aires lideró el ranking y la estatal YPF arrasó con los despachos
El mapa geográfico del consumo ratificó las profundas asimetrías que existen entre las distintas jurisdicciones argentinas a la hora de cargar el tanque. La provincia de Buenos Aires se consolidó cómodamente en la cima del ranking nacional de variaciones de volumen con un despacho total de 496.241 metros cúbicos en sus estaciones. La provincia de Córdoba se ubicó firmemente en el segundo escalón del podio con un volumen de 161.687 metros cúbicos, escoltada muy de cerca por los surtidores de Santa Fe con 117.681 metros cúbicos, mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) completó el pelotón de vanguardia al totalizar 87.098 metros cúbicos despachados en mayo.
En lo que respecta a la feroz batalla comercial que libran las grandes petroleras por la preferencia de los conductores, la compañía estatal YPF revalidó su indiscutido liderazgo absoluto en el mercado interno al concentrar la colosal cifra de 793.759 metros cúbicos comercializados. Bastante más atrás en el market share se ubicó la multinacional Shell con 316.346 metros cúbicos, seguida por Axion Energy que retuvo el tercer lugar del podio con 167.685 metros cúbicos. El lote de las principales marcas operativas del país se completó con la firma Puma que alcanzó los 76.938 metros cúbicos, la distribuidora DAPSA con 28.808 metros cúbicos, la bandera GULF con 22.166 metros cúbicos y, finalmente, la refinadora norteña Refinor que computó 13.721 metros cúbicos.
