Una revolución absoluta sacude la concentración de la Selección Argentina en pleno desarrollo de la Copa del Mundo.
En una jugada táctica de altísimo impacto que tomó por sorpresa al entorno del fútbol, el director técnico Lionel Scaloni pateó el tablero de manera tajante para el último partido de la fase de grupos. Con la clasificación y el liderazgo de la zona completamente asegurados en el bolsillo, el estratega de Pujato priorizó la salud física de sus máximas figuras y diseñó un plan de contingencia alternativo que pateará la estantería habitual del plantel.
El sorpresivo e inédito armado del once inicial ya se encuentra totalmente definido para saltar a la cancha. Se revelaron de forma oficial todos los misterios sobre La formación de la Selección Argentina vs. Jordania, por el Mundial, una nómina llamativa donde la gran deidad del equipo mirará el pitazo inicial desde el banco de los suplentes y el arquero Emiliano «Dibu» Martínez se consolidará de forma excepcional como el único sobreviviente de la vieja guardia titular.
Scaloni guarda las naves para el cruce de dieciseisavos ante Cabo Verde
La Albiceleste saltará al campo de juego este sábado a partir de las 23:00 en el Dallas Stadium para medir fuerzas contra el combinado de Jordania, en el marco de la tercera y última jornada del Grupo J del Mundial 2026. Tras consolidar una sólida victoria por 2 a 0 frente a Austria el pasado lunes y verse beneficiada por el posterior triunfo de Argelia sobre los asiáticos, la Argentina se garantizó matemáticamente el primer puesto de su zona. Esta posición de privilegio absoluto le otorgó a Scaloni un beneficio doble: otorgarle rodaje y minutos oficiales en la máxima cita del planeta a los futbolistas que venían postergados y, al mismo tiempo, preservar el físico de los habituales titulares de cara al cruce eliminatorio de dieciseisavos de final frente a Cabo Verde (que clasificó como segundo del Grupo H), pactado para el próximo viernes 3 de julio a las 19:00 en la ciudad de Miami.
En su última conferencia de prensa, el entrenador ratificó públicamente que el capitán Lionel Messi descansará e irá al banco, dándole espacio a un once íntegramente alternativo. La zaga central defensiva estará conformada por la jerarquía de Nicolás Otamendi, Marcos Senesi y el despliegue de Nicolás Tagliafico. La única duda que desvela al cuerpo técnico se localiza sobre la banda derecha: la opción primaria es el ingreso de Gonzalo Montiel —recuperado de una molesta sobrecarga en el isquiotibial derecho— acompañado por Giuliano Simeone como volante por esa banda; la alternativa secundaria es que el propio futbolista del Atlético de Madrid retroceda como lateral número cuatro, permitiendo el ingreso del juvenil Nico Paz para enlazar el mediocampo con la delantera.
Apuesta al «doble nueve» para romper la sequía y el debut de Lo Celso
La mitad de la cancha presentará novedades de gran peso emotivo y estratégico. Pese a cargar con una tarjeta amarilla recibida en el choque frente a Austria que lo pone en severo riesgo de suspensión para los octavos de final, Leandro Paredes asumirá la responsabilidad de ser el volante central de contención. A sus costados se ubicarán Exequiel Palacios y Giovani Lo Celso por el sector izquierdo, quien tendrá su ansiado e histórico debut absoluto en las Copas del Mundo tras haberse perdido la edición anterior por una lesión de último momento.
La sorpresiva dupla de ataque: Scaloni decidió patear sus propios manuales y apostará de arranque por el «doble nueve» compuesto por Julián Álvarez y Lautaro Martínez juntos en ofensiva. Aunque el DT repitió en reiteradas ocasiones que esta combinación no suele ser su primera alternativa táctica, la meta urgente del cuerpo técnico es reactivar el poder de fuego de los delanteros de la Selección, quienes arrastran una preocupante e incómoda sequía con la camiseta nacional en partidos oficiales que se extiende desde septiembre del año pasado.
