Un terremoto político de proporciones inéditas sacude los cimientos de la Casa Rosada tras la escandalosa renuncia de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete.
El exvocero presidencial se vio obligado a dar un paso al costado luego de quedar acorralado por un crecimiento patrimonial que no pudo justificar y tras una vergonzosa confesión de evasión fiscal al admitir que atesoraba medio millón de dólares en negro. La reacción de todo el arco político fue unánime y demoledora, apuntando directamente contra el presidente Javier Milei por haber blindado y sostenido a un funcionario indefendible.
La paciencia de la oposición se agotó por completo ante los manejos del Ejecutivo nacional. Se constató el nivel de furia legislativa que provocó el caso, demostrando que La UCR y peronistas destrozan a Milei por proteger a Adorni: «La salida debió producirse hace meses». Desde el radicalismo tradicional hasta el peronismo duro, pasando por antiguos armadores del espacio libertario, salieron en jauría a destrozar el relato anticorrupción del Gobierno con fuertes dosis de ironía, burla y graves sospechas institucionales.
De «nuevo rico» a «chorro descuidado»: El feroz ataque de la UCR, Hagman y Maslatón
La Unión Cívica Radical (UCR) emitió un durísimo comunicado donde sentenció que la salida de Adorni debió producirse hace meses, calificando su evolución patrimonial de «inexplicable» y sus explicaciones como una «sucesión de mentiras». Los boina blanca exigieron que actúe de inmediato la Justicia en un proceso transparente, rápido, justo y sin presiones para esclarecer cómo el exfuncionario cambió tan rápido su nivel de vida, recordando que «la honestidad se demuestra con ejemplaridad y no se negocia». En sintonía, el diputado peronista Itai Hagman disparó que el caso resume la esencia del gobierno: «Un periodista outsider sin muchas luces que hablaba contra la casta llegó a la Casa Rosada, defendió lo indefendible y empezó a vivir como un nuevo rico, mudándose a un country y viajando en jet privado porque se creía invencible». Hagman profetizó que lo mismo le pasará tarde o temprano a Milei y que «se van a ir por la puerta de atrás».
Por su parte, el abogado y exaliado de Milei, Carlos Maslatón, apeló a un feroz sarcasmo para sepultar políticamente al exjefe de ministros. «Lamentaré profundamente la salida de Adorni. Al final, lo único que ha hecho es robar para la corona. Es verdad que se quiso quedar con unos mangos para él, lo que parece moralmente justo», ironizó el analista financiero en sus redes sociales, rematando con una frase letal: «Un burro con los gastos, eso sí; le faltó un curso sobre cómo ser chorro sin dejar tantas marcas en el sistema. Pero la esposa no lo ayudó, quería jetonear con las amigas y él no pudo evitarlo».
¿Qué secretos esconde? Las sospechas sobre los hermanos Milei y la ridícula carta de renuncia
La indignación opositora también sembró interrogantes oscuros sobre el núcleo duro de la Presidencia. El diputado radical de Provincias Unidas, Pablo Juliano, remarcó que la dimisión llega demasiado tarde y en medio de una crisis de credibilidad inexplicable. Juliano apuntó directo al corazón de Olivos al recordar que, hace apenas unas horas, el Presidente seguía «bancando» a Adorni desde España pese a haberse enriquecido «a la velocidad de la luz». Ante esto, lanzó una pregunta incendiaria: «¿Por qué esa obstinación de sostenerlo? ¿Qué cosas sabe Adorni que preocupan a los hermanos Milei?».
Finalmente, el diputado peronista y ex titular de la AFIP, Carlos Castagneto, le puso el sello al cierre de la jornada calificando a Adorni como «el Jefe de Gabinete que más ha mentido al Congreso, a la población y a la hinchada del presidente». Castagneto pulverizó la estrategia defensiva del exvocero al señalar las brutales contradicciones de su salida: «Adorni, esto es ridículo. Si las acusaciones son falsas y no te afanaste un mango, ¿para qué diablos renunciás? Tus actos políticos confirman las incriminaciones». El Gobierno enfrenta así su peor hora, desnudado por una oposición que no le dará tregua en los tribunales.
