La Cámara de Diputados dio media sanción al Súper RIGI. Conocé cómo votaron los diputados de Chubut en una sesión clave que ahora pasa al Senado.
La Cámara de Diputados de la Nación aprobó el proyecto de ley que establece el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias, denominado coloquialmente «Súper RIGI». La iniciativa del oficialismo obtuvo media sanción tras cosechar 130 votos favorables, frente a 106 rechazos y 7 abstenciones, trasladando ahora la discusión legislativa al Senado.
En este marco, el bloque de representantes de la provincia de Chubut expuso una marcada paridad y visibilizó las profundas diferencias de criterio frente a las políticas de incentivos económicos promovidas por la Casa Rosada.
El reparto de los votos de los legisladores chubutenses
El tablero de votación reflejó de manera nítida la división partidaria local. El proyecto sumó el respaldo explícito de los legisladores alineados con el signo político de La Libertad Avanza (LLA), César Treffinger y Maira Frías, quienes acompañaron de punta a punta el articulado propuesto por el Ejecutivo Nacional.
En la vereda opuesta, el rechazo cerrado provino de las bancadas de Unión por la Patria (UxP). Los legisladores nacionales José Glinski y Juan Pablo Luque alinearon sus votos en contra, acoplándose al posicionamiento mayoritario de la principal fuerza de la oposición. Por su parte, la nota llamativa de la jornada la dio el diputado Jorge Ávila, quien estuvo ausente al momento del cierre de la votación, formando parte del lote de 13 diputados de distintas provincias que no registraron emisión de sufragio en la sesión de la Cámara Baja.
Claves y sectores alcanzados por la reforma industrial
La normativa del «Súper RIGI» busca estructurar un esquema de incentivos agresivo para motorizar desembolsos que superen los 1.000 millones de dólares en ramas tecnológicas complejas o de frontera productiva. Entre los puntos más salientes, el régimen garantiza un blindaje de estabilidad jurídica, cambiaria y fiscal por un extenso plazo de 30 años.
Asimismo, reduce la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15%, agiliza la importación de insumos de capital sin aranceles y estipula un mecanismo progresivo para la libre disponibilidad de las divisas originadas a través de la actividad exportadora.
El abanico de sectores beneficiados comprende proyectos vinculados con la inteligencia artificial, la elaboración de baterías de alta capacidad, el desarrollo de hidrógeno verde, la industria de semiconductores, la biotecnología, la fabricación de vehículos eléctricos y la explotación de energías renovables.
Asimismo, la norma contempla exenciones aduaneras para la cadena de valor y el procesamiento de minerales considerados altamente estratégicos para la transición tecnológica global, tales como el litio y el uranio.
El debate parlamentario continuará ahora en la Cámara Alta, donde las provincias patagónicas volverán a evaluar el impacto de estas exenciones impositivas masivas sobre sus recursos territoriales y la generación de empleo local genuino.
