Una misión de extrema urgencia y asistencia humanitaria internacional se activó desde territorio nacional ante la catástrofe de dimensiones bíblicas que sacude al norte de Sudamérica.
Tras confirmarse la devastación absoluta provocada por una seguidilla de sismos mortales, el Estado nacional rompió el silencio y ordenó el despliegue inmediato de recursos bélicos y logísticos con fines sanitarios. Los escuadrones criollos se convirtieron de esta manera en los primeros contingentes extranjeros en despegar para ingresar a la zona cero del desastre, en un operativo contrarreloj donde cada minuto cuenta para salvar vidas bajo los escombros.
El anuncio de la movilización de las tropas generó un fuerte impacto político. Quedó plenamente confirmado que partió el avión de Argentina que enviará personal militar a Venezuela para ponerse al frente de los campamentos de emergencia y contener la crisis humanitaria más feroz de la historia reciente de la región.
Escalas en Viru Viru y Manaos: El despliegue de los aviones Hércules y Embraer
La aeronave oficial que transporta a los primeros equipos nacionales especializados en catástrofes despegó este viernes por la tarde. Según detallaron fuentes del oficialismo, el plan de vuelo estratégico estipula escalas técnicas en Viru Viru (Bolivia) y Manaos (Brasil), fijando su destino final en la Base Aérea El Libertador, situada en el estado de Aragua, Venezuela. Con un tiempo total estimado de viaje de entre 7 y 8 horas, los voceros gubernamentales defendieron la utilización de las fuerzas federales sentenciando que «las Fuerzas Armadas argentinas están donde se las necesita».
Este masivo operativo de contención civil ya había sido anticipado por el vocero presidencial, Adrián Ravier, quien usó sus plataformas digitales para advertir que la administración de Javier Milei no iba a permanecer indiferente frente al sufrimiento del pueblo venezolano. El vocero presidencial calificó los sismos como «una de las catástrofes naturales más devastadoras de su historia reciente» y dispuso una flota integrada por un avión Embraer con capacidad para 40 pasajeros, un imponente Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y una aeronave comercial de la línea de bandera Aerolíneas Argentinas para el traslado logístico de personal y materiales pesados.
Médicos de guerra, insumos masivos y el drama de los 50.000 desaparecidos
La ayuda humanitaria enviada por la Argentina no se limita al personal de las fuerzas. El cargamento de emergencia incluye un cuerpo de médicos emergentólogos provistos de equipamiento quirúrgico completo, medicamentos de alta complejidad, una ambulancia de terapia intensiva, enfermeros y auxiliares de salud. En paralelo, en las bodegas se despacharon 134 carpas estructurales de campaña, 48 kits de cocina completos, colchones, camillas plegables y equipos de aire acondicionado industrial para montar hospitales de campaña en las áreas más castigadas por la tragedia.
El panorama en el país caribeño es verdaderamente dantesco y la ayuda argentina llega en un momento crítico. Los dos terremotos consecutivos, que alcanzaron magnitudes destructivas de 7,2 y 7,5 en la escala de Richter, azotaron con furia la noche del miércoles a la ciudad capital de Caracas y al estado costero de La Guaira. El balance oficial brindado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, ya registra de forma preliminar al menos 920 personas muertas y 3360 heridos graves, mientras las agencias internacionales reportan con espanto más de 50.000 desaparecidos sepultados. La magnitud del caos es tal que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró formalmente a La Guaira como zona de desastre natural, escenario que ya registra escenas desesperadas de saqueos a comercios y miles de viviendas totalmente reducidas a escombros.
