Un brutal sismo político sacudió las estructuras del poder legislativo y judicial tras una inesperada y explosiva jugada de uno de los hombres más experimentados del Congreso de la Nación.
En un giro que promete reconfigurar las alianzas partidarias y encender las alarmas en la Casa Rosada, se reclamó de manera urgente una intervención directa del Poder Legislativo para sepultar de forma definitiva el fallo judicial contra la ex mandataria. La iniciativa, calificada como una «exploración institucional inédita», busca desafiar la tradicional división de poderes bajo el argumento de que los tribunales arrastraron el sistema democrático hacia un escenario de extrema fragilidad.
La polémica propuesta fue lanzada de manera abierta en las plataformas digitales y ratificada en encuentros corporativos de alto nivel. El diputado nacional de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto, reclamó formalmente que el Congreso de la Nación declare la nulidad absoluta de la condena a la ex presidenta Cristina Kirchner en la causa Vialidad.
El veterano legislador aseguró que el proceso estuvo viciado desde su génesis y afirmó con vehemencia que, ante semejante cuadro de gravedad institucional y con un tribunal incompleto, las cámaras legislativas no pueden quedarse de brazos cruzados.
Jueces truchos y fiscales de destino cambiado: Las graves denuncias del diputado
Los argumentos esgrimidos por el ex senador nacional para denunciar la falta de imparcialidad del Poder Judicial fueron verdaderamente lapidarios. A través de un extenso posteo en la red social X, Pichetto sentenció que la Justicia «alteró las reglas desde el primer día: se incorporó a un juez que venía de otro tribunal, se trajo a un fiscal cuyo destino era Rosario para juzgar narcos y se limitó la posibilidad de apelar». Asimismo, el dirigente opositor remarcó la incompatibilidad de los miembros de la Corte Suprema de Justicia, sosteniendo que debieron haberse apartado de inmediato debido a que venían de enfrentar un juicio político promovido, precisamente, por el propio espacio político de la acusada.
«Tenemos la facultad de intervenir ante semejante gravedad institucional para declarar la nulidad de un fallo viciado y hacer valer el equilibrio de poderes», disparó el parlamentario. El legislador amplió su polémica teoría jurídica durante su participación en el encuentro empresarial “Argentina Productiva”, llevado a cabo en el Hotel Brizo de la ciudad de La Plata, en el marco del Acuerdo Federal para el Desarrollo. Allí, ante la mirada de diversos sectores productivos, explicó que la conducta de un jefe de Estado se debe evaluar bajo un procedimiento constitucional especial y no por la vía penal común: «Un Presidente debería haber sido investigado por la Corte, acusado por el procurador general y defendido por su abogado o un defensor oficial», detalló.
«Crueldad increíble y letalidad extraordinaria»: Feroz ataque a Javier Milei
“Sé que es un argumento que va a levantar polvareda porque entro en el principio de división de poderes, pero creo que son atribuciones inherentes del Congreso”, insistió Pichetto, equiparando esta facultad de revisión con las tareas tradicionales de tomar juramento al Presidente o validar los resultados de los escrutinios electorales. Sin embargo, el planteo técnico-jurídico fue apenas la punta de lanza de una embestida política mucho mayor. En una metamorfosis estratégica que denota sus intenciones de regresar al redil del peronismo unificado —tras sus pasos como candidato vicepresidencial de Mauricio Macri y su reciente rol clave para destrabar la Ley Bases del oficialismo—, el diputado descargó una metralla de insultos contra la actual administración de La Libertad Avanza.
Pichetto arremetió con dureza sin precedentes contra la figura del primer mandatario, categorizando a Javier Milei como «un presidente de transición con una crueldad increíble, con una falta de sensibilidad humana, de sociabilidad y de vínculos». Lejos de moderar su discurso, el jefe de Encuentro Federal catalogó al Ejecutivo como «un gobierno de inexpertos, de endeudadores seriales» y advirtió que la actual gestión posee «una letalidad extraordinaria que está destruyendo el alma de los argentinos».
Como contraofensiva de emergencia, el legislador llamó formalmente a la construcción urgente de un «gran frente de unidad nacional» que aglutine al peronismo sin sesgos ideológicos, a sectores populares e incluso a ex militantes libertarios desencantados para defender un programa basado en un capitalismo nacional productivo. «Hay que encontrarse porque está en juego la Argentina y está en juego la gente. Si el Gobierno actual se queda cuatro años más, destruyen todo», concluyó de forma dramática.
