Una noche de terror absoluto que casi termina en tragedia masiva sacude a los vecinos de la ciudad tras conocerse la identidad y las escalofriantes amenazas de un conocido delincuente local.
En medio de un ataque de furia incontrolable motivado por un violento reclamo personal, un sujeto con un prontuario policial kilométrico desató el infierno en una propiedad privada. El brutal episodio no solo dejó a una víctima con serias lesiones físicas, sino que expuso el desprecio total por la vida y la justicia por parte de marginales reincidentes que desafían abiertamente a las autoridades policiales a sabiendas de su negro historial tras las rejas.
La justicia de garantías intervino de forma implacable ante la gravedad extrema del ataque y el evidente peligro de fuga del acusado. De este modo, la justicia confirmó que le dictaron la prisión preventiva a un sujeto que provocó un incendio en una vivienda de Trelew bajo la carátula de peligro estructural y lesiones. Se trata de Alejandro Borello, un individuo de alta peligrosidad delictiva que, tras ser acorralado por la policía en el lugar de los hechos, lanzó una frase escalofriante que dejó en claro sus nulas intenciones de rehabilitarse: “Ya estuve en cana y no me importa volver”.
«Les prendo fuego la casa»: la salvaje amenaza que terminó en un infierno
El violento incidente se desencadenó el pasado sábado 13 de junio de 2026, cerca de las 23:00 horas, en una vivienda ubicada sobre la calle 25 de Mayo al 1700. Al lugar acudió personal policial en medio de una descomunal reyerta. En el exterior se encontraba Borello exigiendo a los gritos y con extrema violencia que le entregaran a una mujer que se refugiaba en el interior de la casa junto a dos hombres, quienes presuntamente se hallaban en estado de ebriedad. Al notar la presencia de los uniformados, el imputado forcejeó salvajemente con los efectivos policiales mientras vociferaba que si no le «devolvían» a su pareja, reduciría la propiedad a cenizas de inmediato.
Pese a los intentos de las autoridades por calmar la tensa situación, Borello se retiró del lugar jurando venganza. Menos de una hora después, el criminal cumplió su promesa de forma letal: regresó al domicilio portando una botella cargada con combustible, la encendió y la arrojó sin piedad hacia el interior del inmueble. El fuego se propagó de forma inmediata y violenta, destruyendo por completo una habitación, valiosos mobiliarios y poniendo en severo riesgo la estabilidad estructural de toda la casa. Además, uno de los moradores sufrió graves quemaduras en su rostro, salvando su vida milagrosamente gracias al rápido accionar de los Bomberos Voluntarios de Trelew.
Tres meses tras las rejas para el reincidente atrapado abajo de una camioneta
Luego de perpetrar el atentado incendiario, el delincuente intentó eludir la acción de la justicia, pero los uniformados montaron un cerrojo en la zona y lo hallaron a apenas una cuadra de la escena del crimen, oculto de forma cobarde debajo de una camioneta estacionada. En una dura audiencia penal, el funcionario de la fiscalía, Gustavo García Antón, solicitó la inmediata detención formal del imputado argumentando el inminente riesgo de fuga, la atrocidad del ataque y su condición de reincidente, ya que Borello cuenta con condenas anteriores de efectivo cumplimiento y violó pautas de conducta activas de otro proceso judicial.
Haciendo lugar al sólido requerimiento fiscal, la jueza de garantías Ivana González resolvió dictar la prisión preventiva para Alejandro Borello por el plazo inicial de tres meses bajo el cargo de incendio, causa cuya investigación general quedó bajo la dirección de la fiscal general Griselda Encina. A pesar de que el defensor público Andrés Espíndola cuestionó los procedimientos policiales y solicitó la libertad de su defendido bajo la promesa de comparecer diariamente ante la Oficina Judicial de Trelew, la magistrada rechazó de cuajo la propuesta, considerando que al sospechoso le podría caber una pena mínima de tres años de cárcel de efectivo cumplimiento por sus graves antecedentes penales.
