La alianza política entre el PRO y La Libertad Avanza pende de un hilo extremadamente delgado tras desatarse la ofensiva institucional más agresiva registrada hasta la fecha.
El ala dura del macrismo decidió salir con los tapones de punta a demoler la estructura de la Casa Rosada, quebrando cualquier tipo de tregua legislativa. En medio de un clima de extrema tensión, las espadas políticas del exmandatario lanzaron un ultimátum letal que busca forzar de manera inmediata una reconfiguración total en el círculo de máxima confianza del Poder Ejecutivo nacional.
La embestida de la principal fuerza aliada ha generado un verdadero sismo en los pasillos de Balcarce 50. Fernando de Andreis disparó con todo al asegurar que “Adorni le hace un daño infinito a Milei y al Gobierno». La cúpula de la escudería amarilla considera que la gestión presidencial está sufriendo un desgaste terminal debido al empecinamiento oficialista de sostener a una figura altamente cuestionada por las instituciones democráticas.
Causa penal por lavado: Ariel Lijo investiga al jefe de Gabinete
El encargado de ejecutar el demoledor ataque fue el diputado nacional y actual secretario general del PRO, Fernando de Andreis, uno de los colaboradores de máxima confianza y máxima intimidad política de Mauricio Macri. En declaraciones brindadas a Radio Rivadavia, el legislador fue categórico al sentenciar que “lo ideal es que Adorni se vaya, no debería pasar un día más en el cargo”, al tiempo que apuntó que el cuestionado funcionario «claramente no tenía las cualidades para ser jefe de Gabinete» y que su permanencia resulta nociva “para el cambio en la Argentina”.
La furia del macrismo no es infundada, sino que estalla en sintonía con los graves avatares judiciales que jaquean al ministro coordinador. Adorni se encuentra formalmente bajo la lupa de la Justicia Federal, imputado en una sensible causa que investiga presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos, un expediente de alto voltaje político que permanece bajo la instrucción del magistrado federal Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita. De Andreis advirtió que debido a este escándalo «una gran parte del Gobierno está paralizado y la Argentina no se puede dar ese lujo», anticipando que el bloque del PRO «no descarta» avanzar firmemente con un pedido de interpelación en la Cámara de Diputados de la Nación, recordando además que el propio Macri ya había objetado esta designación en el año 2025.
Macri 2027 y la feroz interna por el control de la Ciudad de Buenos Aires
Más allá de la crisis de Gabinete, la mesa chica del PRO aprovechó la oportunidad para marcar la cancha de cara al futuro electoral y desvincular las negociaciones territoriales de las aspiraciones del fundador del espacio. El ex secretario general de la Presidencia desmintió de manera tajante las versiones que indicaban que una eventual postulación presidencial de Mauricio Macri estuviera atada a un pacto de no agresión para que La Libertad Avanza desista de disputarle al PRO la Jefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) en las elecciones de 2027.
“In la Ciudad estamos súper tranquilos, el vínculo con los vecinos está intacto. La transformación que hizo el PRO en los últimos 20 años es espectacular. En definitiva, va a ser el porteño quien decida si tenemos que continuar o no”, aseveró con total seguridad. Respecto al retorno de Macri a la carrera por el sillón de Rivadavia, De Andreis aclaró que la definición formal no se adoptará antes de fin de año, aunque dejó una frase con fuerte aroma de campaña al sentenciar que “lo mejor que le puede pasar a la Argentina es que el Gobierno se alterne entre quienes piensan más o menos parecido”, instalando el debate por la sucesión.
