Una feroz polémica estalló en las últimas horas en los pasillos de la casa de gobierno nacional, generando una ola de indignación y versiones cruzadas en todo el arco político.
Las imágenes grabadas en el corazón del poder político del país exponen el desmantelamiento de un sector histórico, lo que desató un tendal de conjeturas sobre el destino del patrimonio cultural e institucional que se resguarda en el edificio gubernamental. La tensión se apoderó del personal civil ante una reestructuración de espacios físicos que ya genera un fuerte repudio en las plataformas digitales.
La drástica mudanza de las obras bibliográficas se ejecutó a plena luz del día y encendió las alarmas de los trabajadores estatales. Según los datos que se conocieron de forma masiva en Balcarce 50, un video del interior de Casa Rosada mostró cómo empleados desmantelaron una biblioteca ubicada en planta baja, con material de la Secretaría Legal y Técnica.
Los operarios comenzaron al mediodía de este miércoles a retirar los textos a toda velocidad, en medio de escenas de hondo dramatismo y conmoción por parte del personal de la repartición pública.
Llanto de los empleados y el plan oficial de digitalización forzada
El operativo de desalojo cultural expuso postales desoladoras que no tardaron en viralizarse en las redes sociales, mostrando pilas de tomos amontonados de manera precaria. Durante el procedimiento de vaciamiento, a algunos de los trabajadores de Balcarce 50 se los vio “desconsolados” al contemplar el destino de los textos jurídicos e históricos que custodiaron durante años. Ante la masiva filtración de las imágenes con libros por el piso, desde los despachos oficiales se apresuraron a aclarar el trasfondo técnico de la medida, afirmando que los documentos no serán destruidos ni desechados por la actual administración nacional.
La intención declarada por las autoridades gubernamentales es traspasar de forma completa toda la bibliografía hacia el sector específico donde funciona el Boletín Oficial (B.O.). Desde la jefatura del área técnica argumentaron que el material físico será guardado bajo el estricto cuidado y supervisión de los empleados de dicha dependencia, abriéndose además una etapa obligatoria de escaneo informático. Con esta maniobra, el oficialismo apunta a transformar el archivo de leyes y decretos en una base de datos 100% virtual, desarmando la estructura de consulta tradicional de la planta baja.
Incertidumbre oficial: ¿Se convertirá el salón en un búnker de seguridad?
El destino final que tendrá el histórico despacho de Balcarce 50 permanece envuelto en un total hermetismo burocrático y profundiza las rispideces internas. En los pasillos de la administración que comanda el presidente Javier Milei dijeron que el espacio físico desalojado podría ser destinado de forma inmediata a reforzar la seguridad del edificio presidencial. La posibilidad de instalar allí nuevos puestos de control o monitoreo para la guardia militar y policial es la alternativa que cobra mayor fuerza entre los secretarios de Estado encargados del patrimonio edilicio.
A pesar del fuerte revuelo institucional y de los reclamos gremiales por el destino del mobiliario, no existió una voz oficial que determine el uso definitivo que tendrá la oficina a partir de la semana próxima. La falta de un comunicado formal por parte de los voceros de la Casa Rosada alimenta la incertidumbre generalizada, mientras los bloques opositores y las entidades de conservación patrimonial evalúan exigir informes detallados sobre la trazabilidad de los libros retirados de la Secretaría Legal y Técnica en esta sorpresiva reestructuración operativa.
