El Mundial 2026 sigue sumando capítulos inesperados y rompiendo con todos los pronósticos de los candidatos
En el encuentro que dio inicio a las acciones del Grupo K, la Selección de la República Democrática del Congo plantó bandera y le arrebató un histórico empate 1 a 1 a Portugal. Los europeos, dirigidos por Roberto Martínez, llegaban al debut con el cartel de favoritos, pero se toparon con un combinado africano que jamás se achicó ante los nombres propios y le terminó arruinando la fiesta en el estreno.
El trámite del partido comenzó a pedir de boca para los lusos, quienes asumieron el protagonismo adueñándose de la posesión del balón y lastimando con pases punzantes hacia las bandas. La superioridad inicial se tradujo rápidamente en el marcador: apenas iban seis minutos de juego cuando Pedro Neto sacó un centro preciso al corazón del área para que João Neves, con un frentazo certero, estampara el 1 a 0 parcial. Hasta allí, el libreto europeo se ejecutaba a la perfección, pero el desarrollo daría un vuelco rotundo.
La pausa de hidratación que cambió el rumbo del partido
El dominio portugués parecía una constante inalterable hasta que llegó el momento de la pausa de hidratación. Ese breve bache en el juego fue capitalizado al máximo por el director técnico de RD Congo, Sébastien Desabre, quien reordenó sus fichas y pateó el tablero táctico. Lejos de replegarse para evitar una goleada, el conjunto africano adelantó sus líneas, plantó una presión asfixiante sobre la salida lusa y empezó a ganar metros valiosos aprovechando los espacios.
El premio a esa valentía futbolística llegó en el epílogo de la primera mitad. Tras avisar en un primer tiro de esquina, el elenco congoleño ejecutó a la perfección una jugada preparada en un segundo córner consecutivo. El envío aéreo encontró la irrupción goleadora de Yoane Wissa, quien ganó en las alturas y conectó un testazo inapelable para clavar el 1 a 1, desatando la locura en las tribunas colmadas por sus fanáticos.
Frustración para Cristiano Ronaldo y un cierre a puro festejo
En el complemento, RD Congo mantuvo su libreto de intensidad y prolijidad, desdibujando por completo los caminos de un Portugal que cayó preso del nerviosismo. Todos los focos del estadio apuntaban a la figura de Cristiano Ronaldo, quien a sus 41 años alcanzó la histórica marca de Lionel Messi con seis presencias mundialistas individuales, persiguiendo además el récord absoluto de anotar en seis Copas del Mundo distintas.
Sin embargo, la tarde no fue la ideal para el bicho. El capitán portugués contó con dos situaciones claras de peligro tras ser asistido por Francisco Conceição, pero en ambas ocasiones sus remates se fueron desviados, dejando al descubierto su rostro de profunda frustración. Al sonar el silbatazo final del árbitro qatarí Abdulrahman Al-Jassim, el pueblo congoleño desató un festejo ensordecedor por un punto de oro. Portugal ahora deberá corregir errores de cara a su choque del próximo martes ante Uzbekistán, mientras que Congo buscará revalidar su hazaña ese mismo día frente a la siempre difícil Colombia.
