La Secretaría de Energía de la Nación, conducida por María Tettamanti, acaba de patear el tablero energético con un anuncio clave sobre el futuro del servicio.
En medio de la fuerte expectativa por el impacto de los meses invernales, el Ejecutivo nacional reveló cuál es la estrategia que implementará con las tarifas de gas para intentar frenar el descontento social y evitar los temidos saltos abruptos en las boletas residenciales.
El plan oficial para aplanar las boletas del invierno
El principal objetivo de la gestión libertaria de cara a los próximos meses es otorgar previsibilidad y estabilidad a los hogares argentinos. Durante su intervención en el foro Midstream & Gas Day celebrado en la Ciudad de Buenos Aires, Tettamanti explicó que la meta técnica es lograr que la factura sea lo más plana posible.
De este modo, se busca diluir los picos de consumo estacional. La funcionaria argumentó que el esquema pretende que las variaciones de costos se reflejen con mayor periodicidad y menor estacionalidad, suavizando el impacto directo en los bolsillos durante el período de mayor demanda de fluido.
Sin cambios en el transporte y con el foco en los privados
Al evaluar las condiciones de abastecimiento del sistema para este ciclo, la titular de la cartera energética llevó tranquilidad al asegurar que, desde el punto de vista físico, no existen grandes diferencias respecto del año pasado. La infraestructura cuenta con la misma capacidad de transporte, idéntico volumen de gas y la misma previsión en la cantidad de barcos de GNL destinados a la regasificación.
Sin embargo, el verdadero cambio radica en la filosofía de gestión. El Gobierno defiende firmemente que la comercialización debe quedar en manos privadas. La eficiencia del sector se alcanzará únicamente cuando los precios mayoristas reflejen fielmente los costos reales del sistema, permitiendo que las corporaciones decidan de manera autónoma cuánto comprar y cuánto consumir sin la intervención estatal.
Ultimátum para la industria y las estaciones de GNC
La funcionaria lanzó una fuerte advertencia al entramado empresarial, recordando que en el ámbito de la energía no es viable gestionar con la mirada puesta en el corto plazo. Con las reglas para el próximo año completamente definidas, Tettamanti subrayó que las licenciatarias de transporte y distribución conocen al detalle sus derechos y obligaciones, lo que incluye la estricta obligatoriedad de cortar el suministro a las industrias cuando se emita la orden de contingencia.
Respecto al Gas Natural Comprimido (GNC), ratificó que estos contratos siempre poseyeron un carácter interrumpible, siendo los primeros en sufrir restricciones ante la escasez. Por este motivo, instó a las estaciones de servicio y a las fábricas a planificar y contractualizar la compra anticipada con transportistas y distribuidoras si desean garantizar la condición de servicio firme para las próximas temporadas invernales.
