El plenario de comisiones de la Cámara baja se convirtió en un escenario de extrema beligerancia verbal, donde el debate de las cuentas públicas quedó temporalmente eclipsado por los reproches de índole personal.
La discusión se produjo por los acuerdos entre la Argentina y un grupo de acreedores. El intercambio incluyó insultos, chicanas y un desafío cara a cara entre el dirigente social y el legislador libertario.
El conflicto estalló en el marco de la agenda legislativa propuesta por el Poder Ejecutivo para saldar litigios financieros internacionales. La reunión conjunta de comisiones en la Cámara de Diputados que trató los acuerdos de conciliación entre la Argentina, Bainbridge Ltd. y un grupo de acreedores derivó en una fuerte discusión con insultos incluidos entre Juan Grabois y Alberto “Bertie” Benegas Lynch.
Las diferencias reglamentarias respecto al orden de exposición actuaron como el detonante del altercado en el recinto. El episodio ocurrió durante el plenario en el que el oficialismo consiguió dictamen para avanzar con el tratamiento de los convenios alcanzados con los acreedores. La discusión comenzó cuando el presidente del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, reclamó que se le concediera la palabra a Grabois.
La conducción de la mesa parlamentaria intentó postergar la intervención del referente opositor, argumentando cuestiones administrativas de la lista, lo que encendió la controversia. Ante el planteo, Benegas Lynch, presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, respondió que el turno del dirigente social sería otorgado más adelante y cuestionó que hubiera sido incorporado a la lista de oradores sin su intervención. El intercambio generó malestar entre los legisladores opositores y provocó la inmediata reacción de Grabois desde el fondo del recinto.
Insultos y descalificaciones en el plenario
El reclamo inicial por las formas dio paso a exabruptos que forzaron la intervención del resto de los presentes. “No te hagas el cancherito. Hablame bien”, protestó el dirigente. Desde la presidencia de la comisión, Benegas Lynch le respondió: “Estoy hablando yo, Grabois. Callate”.
Lejos de aplacarse los ánimos, los insultos directos profundizaron la parálisis del debate normativo: La tensión fue en aumento y el referente de Patria Grande redobló la apuesta. “Te está pidiendo la palabra para un diputado. No te hagas el cancherito, te queda bastante mal. Sos bastante pelo…”, expresó. El legislador libertario replicó: “Habla tanto de vos, Juan, como de mí”.
Tras un prolongado intermedio, el uso del micrófono por parte del dirigente de los movimientos sociales reavivó los cruces de manera inmediata. Más de una hora después, cuando finalmente le concedieron la palabra, Grabois retomó el enfrentamiento apenas encendió el micrófono. “Gracias, genio”, ironizó. La respuesta de Benegas Lynch no tardó en llegar: “Tratá de elevar un poquito el nivel del Congreso”. “Si lo elevo al tuyo, va a ser al nivel de una suela… Pero si querés que me apure…”, contestó Grabois, profundizando el clima de confrontación.
Un desafío cara a cara
Las exigencias por preservar el decoro en el marco de la Cámara de Diputados fueron rechazadas de plano en el tramo final de la exposición. Mientras el presidente de la comisión insistía con que mantuviera las formas durante su exposición, el dirigente social lo interrumpió: “Callate un poquito la boca y dejame hablar”.
Finalmente, las alusiones sobre las supuestas contradicciones entre la vida pública y privada de los protagonistas derivaron en una invitación a dirimir el conflicto fuera del ámbito legislativo. El cruce continuó con acusaciones mutuas y referencias personales. En uno de los pasajes más tensos, Benegas Lynch le dijo: “¿Vos creés que me afecta algo lo que digas? Después nos encontramos en la calle, vestido de jean y zapatillas, y me saludas. Y acá te hacés el picante”. Grabois cerró la discusión con una invitación directa: “Yo ahora estoy vestido de zapatillas y jean. Si querés, nos encontramos ahora en un rato. No tengo problema”.
Pese al clima de crispación, la mesa legislativa logró dar cumplimiento al trámite administrativo planificado por la bancada de gobierno. Tras ese intercambio, la reunión continuó con el tratamiento del expediente y la firma del dictamen impulsado por el oficialismo.
