El viceministro de Asuntos Exteriores de Irán, Kazeem Gharibabadi, enfrió las expectativas internacionales al asegurar este miércoles que las inspecciones a su programa atómico no son inmediatas.
Según el funcionario, el ingreso de los técnicos extranjeros a sus plantas solo podrá resolverse dentro de la firma de un acuerdo definitivo con los Estados Unidos.
La postura de Teherán marca un fuerte contraste con las declaraciones previas del director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), el argentino Rafael Grossi, quien había anticipado ante la prensa que los inspectores visitarían las instalaciones nucleares de forma inminente, amparados en el memorando de entendimiento suscrito entre Washington y la república islámica para poner fin a las hostilidades.
Versiones cruzadas sobre la cumbre en Suiza
A través de una publicación en sus redes sociales, Gharibabadi —uno de los principales negociadores de la delegación iraní— desmintió categóricamente cualquier acercamiento con las autoridades nucleares de la ONU durante las recientes negociaciones en Europa. El diplomático aclaró que los funcionarios de su país no se habían reunido con el jefe del OIEA en Suiza durante el fin de semana, en el marco de lo que fue la primera ronda de conversaciones bilaterales con la Casa Blanca.
Asimismo, el viceministro ratificó la inflexible postura que el gobierno iraní viene sosteniendo desde los últimos días: no existen planes ni autorizaciones para permitir que los inspectores del OIEA ingresen a los complejos nucleares de alta sensibilidad que fueron bombardeados en junio de 2025 por las fuerzas militares de Estados Unidos e Israel.
“Estas cuestiones solo se examinarán y resolverán en el marco de un acuerdo final, y como resultado de las medidas prácticas de la otra parte para levantar todas las sanciones”, sentenció de forma tajante Gharibabadi.
Los vacíos del memorando y el obstáculo del arsenal
El acuerdo preliminar alcanzado la semana pasada adolece de precisiones técnicas respecto a los controles internacionales. El texto del memorando de entendimiento no fija plazos ni cronogramas para las nuevas inspecciones del OIEA en territorio iraní, limitándose a señalar de manera genérica que todos los asuntos vinculados al programa de enriquecimiento de uranio se pactarán en la etapa resolutiva del conflicto.
El destino y el control del arsenal nuclear de Teherán se mantiene como el principal escollo para consolidar una paz duradera en la región. Muestra de ello es que, tras el cierre de las mesas de diálogo en Suiza, las delegaciones de ambos países emitieron comunicados con balances completamente contrapuestos sobre el verdadero nivel de avance de las negociaciones.
