Una noche de terror y extrema locura que pudo haber terminado en una masacre sin precedentes sacudió al Barrio Progreso. En el interior de un concurrido local nocturno, la violencia armada se desató tras una discusión completamente ajena a la persona que terminaría convirtiéndose en el salvador de la noche.
En una reacción instintiva y de absoluto heroísmo, un cliente herido de múltiples balazos arriesgó su propia vida para abalanzarse sobre un peligroso delincuente, quitándole el arma de fuego y efectuando un disparo defensivo que neutralizó por completo la balacera, evitando así una tragedia masiva.
El sangriento y dramático episodio del viernes por la noche conmovió por completo a la comunidad del valle. la violenta resistencia ocurrió cuando un vecino baleado logró quitarle el arma a su agresor para salvar su vida en el establecimiento ubicado sobre la Avenida Rawson.
Gracias a su veloz intervención, se impidió que el furioso tirador continuara gatillando contra todas las personas presentes en el salón.
Baño de sangre en la barra: Recibió cuatro tiros en las manos y sobrevivió
La reconstrucción del altercado determinó que el conflicto verbal se originó cuando el atacante comenzó a increpar fuertemente a un tercer cliente que consumía en una mesa. Este primer involucrado prefirió retirarse del bar para evitar mayores incidentes, momento en el que el damnificado decidió interceder pacíficamente para calmar los ánimos. Sin mediar palabra, el tirador extrajo un arma corta de entre sus ropas y abrió fuego a quemarropa. A pesar de recibir cuatro impactos de proyectil en ambas manos, una herida por roce de bala en la cabeza y otra perforación en el hombro izquierdo, la víctima avanzó ensangrentada sobre el agresor, le arrebató el revólver de las manos tras un violento forcejeo y le disparó de forma certera en la pierna izquierda.
El proyectil defensivo causó una severa fractura ósea en la extremidad inferior del delincuente, dejándolo completamente fuera de combate en el suelo del salón. Minutos antes de las diez de la noche, las patrullas de la Comisaría Seccional Tercera de Trelew ingresaron al comercio tras desesperadas llamadas de los testigos. Los oficiales aseguraron la escena para permitir la entrada urgente de las ambulancias. Los peritos de la Unidad Regional Trelew identificaron y secuestraron el arma utilizada, la cual yacía a centímetros de la estructura de la barra principal: un revólver calibre .32 largo, marca Taurus, que aún contenía las vainas servidas en su tambor.
Intento de homicidio: El tirador tiene 56 años y está bajo custodia
Las autoridades del Ministerio Público Fiscal tomaron el control inmediato de la instrucción penal preparatoria. Las doctoras Marian Wild y Marina Millapi asumieron la dirección de las diligencias penales, ordenando el secuestro preventivo de las prendas de vestir y los rastros de pólvora de todos los implicados, bajo la carátula inicial de tentativa de homicidio agravada por el uso de armas de fuego.
El presunto agresor fue identificado oficialmente mediante planillas dactilares como Carlos Alberto G., de 56 años de edad, quien posee antecedentes registrados en el sistema de seguridad provincial por participación en riñas previas en la zona oeste. Tras recibir curaciones iniciales por la fractura en el lugar del hecho, el hombre fue trasladado y permanece internado en observación dentro de la guardia del Hospital Zonal de Trelew bajo una estricta custodia policial permanente. Los profesionales médicos evalúan si el daño óseo en su pierna izquierda requerirá una cirugía de urgencia, mientras que la audiencia judicial de control de detención se fijará una vez que reciba el alta clínica obligatoria.
