El equipo de Lionel Scaloni buscará este domingo ante España sumarse al selectísimo club que integran Italia y Brasil. Las asombrosas coincidencias históricas con el proceso de la «Verdeamarela» que ilusionan a los hinchas
La Selección Argentina se encuentra a las puertas de otro hito sin precedentes para el fútbol moderno. Tras la agónica e infartante victoria por 2 a 1 frente a Inglaterra en Atlanta, con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, la Albiceleste disputará este domingo 19 de julio la séptima final mundialista de su historia. Desde las 16:00 (hora argentina), el MetLife Stadium de Nueva Jersey albergará el choque decisivo ante España. Si el equipo comandado por Lionel Messi y Lionel Scaloni alza el trofeo, Argentina alcanzará su cuarta estrella y se convertirá en la tercera nación en toda la historia en lograr un bicampeonato del mundo consecutivo.
Enfrente estará la «Furia Roja» de Luis de la Fuente, un rival temible que llega con un invicto arrollador de 37 partidos y la gran expectativa en torno a su joven estrella, Lamine Yamal, quien busca su primer título ecuménico. Sin embargo, la Scaloneta confía en su infalible fórmula para las finales y en los libros de historia, que registran solo dos antecedentes de bicampeones.
Italia (1934 – 1938): Los pioneros de la doble corona
El primer país en revalidar el título de forma consecutiva fue la Italia de la década de 1930. En 1934, siendo los anfitriones de un torneo con 16 selecciones, los italianos debutaron goleando 7-1 a Estados Unidos. Luego de un durísimo empate 1-1 contra España —que debió desempatarse en un segundo partido al día siguiente con victoria Azzurra por 1-0— y de superar a Austria en semifinales, Italia se coronó campeona por primera vez tras vencer 2-1 a Checoslovaquia.
Cuatro años más tarde, en Francia 1938, la escuadra conducida por Vittorio Pozzo revalidó su dominio. Debutó venciendo 2-1 a Noruega, eliminó al país anfitrión por 3-1 y dejó en el camino a Brasil en un picante duelo de semifinales. La consagración definitiva llegó en París con un contundente 4-2 sobre Hungría, gracias a los dobletes de Gino Colaussi y Silvio Piola.
Brasil (1958 – 1962): La era de Pelé y una coincidencia que ilusiona
El segundo y último bicampeonato de la historia le pertenece a Brasil. En Suecia 1958, un joven Pelé deslumbró al mundo. La «Canarinha» lideró su grupo tras vencer a Austria (3-0), empatar con Inglaterra (0-0) y derrotar a la Unión Soviética (2-0). En cuartos eliminó a Gales (1-0), en semis despachó a Francia con un hat-trick de «O Rei» (5-2) y repitió el 5-2 en la final ante los suecos. En Chile 1962, pese a las lesiones, Brasil ratificó su corona venciendo a Inglaterra (3-1) en cuartos, al anfitrión Chile (4-2) en semifinales y remontando la final ante Checoslovaquia por 3-1 con goles de Amarildo, Zito y Vavá.
Es precisamente con este ciclo brasileño donde surge un patrón idéntico que desvela a los cabuleros argentinos:
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El espejo brasileño: Brasil fue subcampeón en el Maracaná en 1950, quedó eliminado en la segunda fase (cuartos) en 1954, y posteriormente se coronó bicampeón en 1958 y 1962.
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El camino argentino: Argentina sufrió el subcampeonato en el Maracaná en 2014, quedó fuera en la segunda ronda (octavos) en Rusia 2018, tocó el cielo en Qatar 2022 y este domingo buscará replicar con exactitud matemática el destino de aquella histórica «Verdeamarela».
Este domingo en Nueva Jersey, la Scaloneta buscará que las casualidades se transformen en el capítulo más dorado del fútbol nacional.
