La Casa Blanca confirmó que el presidente de los Estados Unidos asistirá al partido definitorio en el MetLife Stadium. Su agenda de fin de semana incluye una exclusiva recepción de la FIFA en la Torre Trump de Nueva York
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, asistirá el próximo domingo 19 de julio a la gran final de la Copa del Mundo de la FIFA 2026. Según informó oficialmente la Casa Blanca, la presencia del mandatario en el partido decisivo entre la Selección Argentina y España coronará un fin de semana cargado de actividades políticas y deportivas vinculadas al máximo torneo de fútbol global.
La agenda presidencial comenzará formalmente el viernes 17 de julio, cuando Trump viaje a la ciudad de Nueva York para encabezar una exclusiva recepción de la FIFA que se llevará a cabo en las instalaciones de la Torre Trump. El domingo, el mandatario se trasladará al imponente MetLife Stadium de Nueva Jersey para presenciar el duelo de titanes que definirá al nuevo campeón del mundo.
El marco de una final histórica
El partido por el título promete paralizar al planeta futbolero:
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Argentina alcanzó su segunda final consecutiva tras una heroica e histórica remontada ante Inglaterra en Atlanta, logrando un triunfo por 2 a 1 con dos goles agónicos en los minutos finales.
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España, en tanto, selló su pasaje al partido definitorio con una sólida victoria por 2 a 0 frente a Francia, consolidándose como el otro gran candidato al trofeo.
Un presidente muy activo y envuelto en polémicas mundialistas
La asistencia de Trump al partido no sorprende, dado el altísimo perfil que ha mantenido a lo largo de toda la competencia. El líder estadounidense ha estado en el centro de la atención mediática por su constante intervencionismo en el desarrollo del torneo y sus declaraciones públicas.
La controversia más resonante ocurrió cuando el propio Trump reveló haber intercedido de manera directa ante el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para exigir la revisión de la tarjeta roja y la consiguiente suspensión de un partido aplicada al delantero de la selección de los Estados Unidos, Folarin Balogun. Este tipo de gestiones, inéditas para un mandatario en el marco de una Copa del Mundo, sumaron una enorme dosis de debate político a un certamen que ya ingresa en sus horas más decisivas.
