La máxima cita del fútbol mundial se detiene para presenciar una verdadera guerra futbolística.
Este miércoles, la Selección Argentina paralizará a todo el territorio nacional cuando se mida cara a cara contra Inglaterra en un duelo con aroma a final anticipada. Con las pulsaciones a mil, el equipo de Lionel Scaloni buscará el boleto directo al partido decisivo de la Copa del Mundo 2026, donde el vencedor se verá las caras por la gloria eterna frente a España, el primer finalista que viene de despachar por 2-0 a Francia.
El místico detalle de la camiseta y un operativo de seguridad sin precedentes
La previa del gran clásico del fútbol mundial ya se juega con el corazón en la mano. El duelo comenzará a las 16:00 (hora argentina) en el imponente Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Estados Unidos. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) logró una autorización clave de la FIFA que encendió la ilusión de los hinchas: la Albiceleste vestirá la emblemática camiseta alternativa azul, la misma casaca histórica e inmortal con la que se eliminó a los ingleses en los Mundiales de México 1986 y Francia 1998.
Dada la colosal trascendencia del evento y la histórica rivalidad que trasciende las fronteras de la cancha, las autoridades de la ciudad de Atlanta catalogaron el cruce como un partido de «alto riesgo». Para evitar desmadres ante la masiva llegada de hinchas de ambas parcialidades, se diseñó un operativo de seguridad sin precedentes en la historia del estadio, con un blindaje policial extremo tanto dentro como fuera de las instalaciones del Mercedes-Benz Stadium.
Scaloni confía en la base campeona frente al temible poderío británico
Argentina, que viene con el pecho inflado tras vencer categóricamente a Suiza por 3-1 en los cuartos de final, saltará al campo de juego decidida a defender la corona conquistada en Qatar 2022. Con el liderazgo incombustible de Lionel Messi y el despegue de figuras clave como Julián Álvarez, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister, la Scaloneta quiere estampar su firma en otra final del mundo.
No obstante, la tarea no será nada fácil. Del otro lado del campo estará una Inglaterra renovada y letal que llega a esta semifinal tras derrotar por 2-1 a Noruega (luego de haber eliminado previamente a México). Los británicos, comandados por el temible tridente de Jude Bellingham, Phil Foden y Bukayo Saka, acompañados por la experiencia del goleador Harry Kane y el equilibrio de Declan Rice, buscarán quebrar una maldición histórica de seis décadas sin poder disputar el partido definitivo por la Copa del Mundo, remontándose su última final a la edición de 1966.
