Las grandes campañas mundialistas no solo se componen de jugadas magistrales y goles agónicos, sino también de la banda sonora espontánea que brota desde el corazón de los hinchas
En la antesala del trascendental cruce de semifinales frente a Inglaterra en el Mundial 2026, un video casero filmado en el living de una casa santafesina revolucionó las plataformas digitales. El payador Pedro Saubidet y su pequeña hija Paula, de tan solo ocho años, conmovieron al país al reversionar un clásico del rock nacional, transformándolo en un himno de ilusión que conecta la pasión por la pelota con las raíces familiares y el recuerdo de los que ya no están.
Una guitarra, una voz de ocho años y el desahogo mundialista
La grabación, que sumó millones de reproducciones en pocas horas, muestra una postal íntima y potente: Pedro rasga las cuerdas de su guitarra llevando un compás folclórico mientras Paula, con una firmeza y una afinación que asombran para su corta edad, entona las estrofas. La melodía elegida fue «Astros», el reconocido éxito de Ciro y Los Persas, pero con una letra adaptada al sentimiento colectivo que hoy une a millones de argentinos: «Quiero volver a robarle un gol al ladrón».
La idea nació de forma completamente espontánea tras la sufrida victoria del conjunto dirigido por Lionel Scaloni ante Egipto. En diálogo con medios nacionales, el artista santafesino le otorgó todo el mérito del fenómeno a la pequeña: “La estrella del video es ella, por su encanto, por la fuerza que le pone, por su garra y por su naturalidad”. En el hogar de los Saubidet se respira música y fútbol a diario; la madre, Mercedes, es pampeana e hincha de Boca, mientras que Pedro es fanático de Unión de Santa Fe, criando a sus hijas entre chamamés, peñas y guitarreadas.
Legado familiar y la mística de Diego Maradona frente a Inglaterra
Detrás del furor digital se esconde un homenaje silencioso y profundo. Para Pedro, el fútbol es el hilo conductor que lo mantiene unido a la memoria de su padre, don Pedro, quien falleció el año pasado. Aunque era porteño y simpatizante de River, fue quien transmitió a sus seis hijos el amor por la guitarra, el canto criollo y las tardes compartidas en la tribuna del «Tate». “Hoy que papá ya no está, el fútbol es mucho más que un deporte. Es un montón de recuerdos con él en la cancha”, confesó emocionado el músico.
Por otra parte, la letra elegida para el nuevo hit no es casualidad. La icónica frase sobre «robarle un gol al ladrón» se apoya de forma directa en un cuento del escritor Eduardo Sacheri que analiza la dimensión emocional, política y simbólica del histórico triunfo ante Inglaterra en México 1986, con los fantasmas de la «Mano de Dios» de Diego Maradona y la astucia táctica de Carlos Bilardo.
Con la Selección Argentina instalada en las fases decisivas de la Copa del Mundo, Saubidet se permite soñar despierto con un escenario ideal que trascienda la pantalla de los teléfonos: «Me encantaría cantarla en un asado para todos los muchachos del plantel, con sus hijos y con mis hijas. Todos soñamos con estar en esa mesa larga junto a nuestros ídolos y dedicarles un verso improvisado», concluyó.
