La Selección Argentina se juega esta tarde el pase a la final del Mundial 2026 frente a Inglaterra en Atlanta, y lo hará vistiendo su indumentaria opcional.
Sin embargo, detrás de los hilos de esta casaca que defenderán los dirigidos por Lionel Scaloni no solo hay una elección cromática llamativa, sino una potentísima narrativa cultural y un amuleto histórico que promete encender la ilusión de todo el país.
El fileteado porteño: El arte de la calle impreso en la piel campeona
La indumentaria suplente de la Albiceleste presenta un diseño sumamente disruptivo que tiene como protagonista al color negro de fondo, acompañado por líneas ondulantes en tonos blancos y celestes. Este decorado rinde tributo directo al fileteado porteño, una técnica pictórica y artística única en el mundo que nació a fines del siglo XIX en los barrios de la Ciudad de Buenos Aires.
Este estilo se caracteriza por el uso de espirales simétricos, colores vibrantes y efectos de relieve tridimensional logrados mediante sutiles sombras y perspectivas. En sus comienzos, los fileteadores decoraban los carros de tracción a sangre que transportaban alimentos, pero con las décadas el arte se popularizó y trepó a los colectivos urbanos, camiones y carteles de comercios. La consagración definitiva de esta tradición ocurrió en el año 2015, cuando la UNESCO la declaró de manera oficial como Patrimonio Cultural de la Inmaterialidad de la Humanidad. Desde la firma Adidas expresaron que la casaca «capta la pasión y el arte de la cultura argentina» en su máxima expresión.
La mística de la indumentaria alternativa contra los ingleses
El uso de la indumentaria de recambio frente al combinado de los «Tres Leones» activa de manera inmediata el plano de las cábalas y el misticismo futbolero argentino. Aunque en esta oportunidad el color predominante es el negro, jugar con la camiseta alternativa contra este rival despierta los mejores recuerdos de las máximas gestas mundialistas.
En los cuartos de final de México 1986, la Selección vistió su histórica camiseta suplente azul para firmar el eterno 2-1 con la «Mano de Dios» y el «Gol del Siglo» de Diego Armando Maradona. Doce años después, en Francia 1998, el uniforme alternativo volvió a relucir en un electrizante empate 2-2 que se definió con victoria argentina en los penales. Esta tarde en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Lionel Messi y toda la Scaloneta buscarán repetir la historia con el arte nacional en el pecho para sellar el boleto a la gran final.
