El exministro de Producción y exdiputado nacional, José Ignacio de Mendiguren, confirmó que llevará a la Justicia al presidente Javier Milei luego de los insultos recibidos durante una entrevista transmitida desde la 138ª Exposición Rural de Palermo.
El exfuncionario catalogó el episodio como un delito y remarcó la gravedad institucional de las acusaciones formuladas por el mandatario.
«Hay que actuar judicialmente. Yo sé que va a ser largo, pero es un delito, no se puede dejar pasar», afirmó De Mendiguren este lunes en declaraciones a Radio 10.
El cruce ocurrió en el predio ferial cuando Milei, al advertir el paso del exfuncionario cerca de un estudio móvil, lo señaló públicamente acusándolo de haber sido «cómplice de Duhalde en la salida de la convertibilidad». En ese contexto, el Presidente le gritó a través de un ventanal: «Vos, sí, ladrón, vos arruinaste el país con Duhalde y toda su banda», situación que generó incomodidad en el lugar y provocó que el titular de la Sociedad Rural Argentina, Nicolás Pino, se tomara la cabeza.
De Mendiguren explicó que se encontraba en el evento en calidad de productor agropecuario e integrante de la institución. «Yo soy socio de La Rural por ser productor agropecuario y tener una cabaña de caballos», aclaró, al tiempo que recordó haber recibido reconocimientos durante la jornada por la obtención de un premio ganadero.
Rechazo a las acusaciones y críticas a la gestión oficial
Frente a los cuestionamientos del mandatario, el exministro defendió su trayectoria pública y desmintió poseer causas penales o denuncias en su contra, marcando un fuerte contraste con el escenario político actual.
«Es un hecho grave, no por mí. No pudo haberse equivocado más. Si hay alguien en Argentina que no tiene ni una sola denuncia ni una carta documento en su contra, a pesar de tantos años de gestión, soy yo», sostuvo el exfuncionario.
En el mismo sentido, lanzó duras ironías dirigidas al entorno presidencial:
«Las cosas que Milei dijo de Caputo, gravísimas; las que dijo de Santilli, gravísimas; las que dijo de Bullrich, gravísimas, muchos de ellos con procesos, y hoy son sus ministros. Capaz que me está ofreciendo un ministerio. Desde ya le dije que no me lo ofrezca porque yo no cumplo los requisitos: yo no tengo ningún proceso ni ninguna causa», expresó.
Por otra parte, rechazó la lectura histórica del oficialismo sobre el colapso del plan de convertibilidad a fines de 2001. De Mendiguren atribuyó el estallido económico a la interrupción de desembolsos del FMI y al cierre bancario dispuesto por Domingo Cavallo. Asimismo, reivindicó la gestión de transición de Eduardo Duhalde al señalar que «al año y tres meses del gobierno de Duhalde entregamos un país en paz, creciendo al 7%, con 3% de inflación y superávit, y ni una sola sospecha ni denuncia de corrupción».
Finalmente, advirtió sobre el impacto de estas reacciones e insultos en el clima de negocios e inversiones del país:
«Estos ataques traen impacto sobre las inversiones serias. Cuando vas a invertir en un país y ves que el presidente tiene estos exabruptos, que al inversor más grande de la Argentina le grita ‘charratarrín’, que ataca al presidente Lula, dudás en invertir», concluyó, tras definir los exabruptos como una «técnica de agredir para tomar el centro del ring».
