Scott Bessent confirmó que Estados Unidos usará fondos del Tesoro para política exterior y puso a Argentina como «primer ejemplo».
El secretario del Tesoro estadounidense defendió la utilización de recursos de su área para intervenir en economías de la región y generar aliados estratégicos. Durante una conferencia en Texas, reconoció la operación de rescate cambiario desplegada durante los comicios legislativos y aseguró que la maniobra cumplió con sus objetivos geopolíticos y financieros.
Una nueva doctrina de intervención regional
En unas polémicas declaraciones formuladas durante un coloquio en la Universidad Southern Methodist, en Texas, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ratificó que la política exterior de la administración de Donald Trump utilizará activamente los dólares del Tesoro para influir en las economías del continente americano.
Bessent expuso abiertamente que el propósito central de esta estrategia es «crear aliados en las Américas», posicionando directamente a la Argentina como el caso testigo de esta nueva doctrina económica y geopolítica. «Argentina fue el primer ejemplo de eso, y era mi convencimiento que el Gobierno de Milei tenía políticas sólidas y que la oposición estaba usando los mercados de capital para crear pánico y causar una crisis cambiaria», argumentó el funcionario ante la Escuela de Negocios Cox.
El antecedente de las elecciones legislativas
El titular del Tesoro estadounidense recordó el operativo financiero ejecutado en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) y en el segmento del Contado con Liquidación (CCL) en las semanas previas a los comicios legislativos nacionales.
En aquella oportunidad, Bessent había confirmado mediante sus redes sociales la compra de pesos a través de un mercado de swaps y operaciones al contado, enmarcado en un paquete de asistencia financiera de gran escala para contener la tensión cambiaria.
«Creíamos que era posible levantar un puente durante las elecciones y que el Gobierno estadounidense ganara dinero y que el presidente Milei cruzara a otro lado y ganara» ponderó el funcionario, reivindicando una operatoria que, según sostuvo, combinó el respaldo político a la gestión libertaria con un rédito financiero para Washington.
La defensa del riesgo y la «información asimétrica»
Lejos de esquivar las críticas sobre el uso discrecional de los fondos públicos estadounidenses para intervenir en mercados externos, Bessent se jactó de asumir altos niveles de riesgo bajo la premisa de contar con ventajas estratégicas.
“La gente puede decir que el secretario del Tesoro está asumiing riesgo, pero, bueno, ese es mi sueño. Tengo información asimétrica y ahora la casa soy yo”, ironizó el colaborador de la Casa Blanca, al tiempo que vinculó esta metodología con otros procesos de alineamiento político y económico registrados en distintos países de la región.
